Denunció mala praxis durante el parto en el hospital de Roca: «Me dejaron sola haciendo fuerza»
Con 18 años, Agostina contó que su bebé nació sin oxígeno. El pequeño sobrevivió tras 45 días de batallar en Neonatología. La familia recurrió a la justicia y alegan que el recién nacido tiene "secuelas neurológicas". Hay una investigación en trámite.
“‘Ahora tiene que hacer fuerza y esperar que salga’, me dijo la partera y se fue. Me dejó sola haciendo fuerza. No sé cuánto tiempo pasó. Ya no podía más y el nene no me ayudaba porque ya no tenía oxígeno”, contó Agostina, una joven mamá de 18 años de edad, de Roca.
Un mes y medio después del parto y aún fuera de sí, ella encontró el valor para poner en palabras -junto a su pareja Kevin- lo que ocurrió el día del nacimiento de su bebé, hechos que los llevaron a denunciar “mala praxis médica” en el hospital Francisco López Lima de Roca.
Los recuerdos del 26 de enero aún abruman a la familia y las lágrimas brotan al sostener en brazos al pequeño Eithan, un sobreviviente. El bebé se aferró a la vida tras atravesar 45 días internado en Neonatología, luego de pasar sus primeros minutos sin signos vitales.
Día a día, Eithan da batalla a secuelas neurológicas, ya está en casa y alimentándose por sonda con muchos cuidados. “Un médico lo revivió”, cuenta su abuela paterna Yamila a Diario RÍO NEGRO, aún conmovida, con lágrimas en los ojos.
La familia denunció que la atención previa y durante el parto causó lesiones graves en el bebé y que la mujer fue víctima de violencia gineco obstétrica por parte del personal de salud. “Como consecuencia directa de lo sucedido en el acto médico y/o en la atención neonatal posterior, el niño nació con severo compromiso neurológico”, aseguran.
Además, Agostina padecía problemas con el cordón umbilical, generaba mucho líquido y tenía el útero en forma de corazón y no le hicieron seguimiento a esa anomalía, tampoco se hicieron eco del pedido de una “cesárea”, según se explicó en la denuncia.
Según el escrito presentado ante la justicia, Agostina tenía un embarazo de alto riesgo y debía ir a cesárea, pero no solo no se llevó a cabo sino que hubo demoras, deficiencias en el monitoreo fetal y falencias en la asistencia médica y perinatal inmediata.
Susana Marezi, directora del Hospital Francisco López Lima, fue consultada por este medio y confirmó que la denuncia fue radicada en el mes de enero y el caso está judicializado.
Desde el hospital colaboraron con la entrega de las historias clínicas de la madre y el hijo al Ministerio Público Fiscal. Por el momento, no brindarán mayor información respecto del caso, para no entorpecer el proceso de investigación.
El relato del parto en primera persona
Con la ayuda de su suegra, Agostina -quien tiene déficit atencional- recapituló en detalle el calvario que atravesó el 26 de enero. Con 37 semanas de gestación, ingresó con contracciones cada cinco minutos en la guardia ginecológica del hospital atendida por una partera.
A las 12:30 la internaron y media hora después, Agostina ya estaba en la sala con vía de inducción por goteo acompañada de su pareja y su mamá. Las contracciones se aceleraron y por eso, fue derivada por una médica ginecóloga a la sala de preparto, según relataron.
“Al continuar el proceso siguieron poniéndole medicación en su suero (…) la tuvieron así hasta las 20, con fuertes contracciones y requiriéndole maniobras corporales para que el bebé se pueda acomodar y llevarla a sala de parto; nadie del equipo médico estuvo del todo presente en ese período”, plantean. Eithan nació a las 21:30 por parto vaginal, según el relato del papá.
“‘El bebé nació muerto, mamá. Lo revivió el médico neonatólogo’”, recordó Yamila, abuela paterna de Eithan. Esas habían sido las palabras de su hijo Kevin aquella noche.
“Agustina tenía la cabeza del bebé afuera, asomada y la querían obligar a sentarse en una silla de ruedas para llevarla de una cama a otra, que era la sala de parto. La hicieron caminar con la cabeza de él afuera”, resumió la abuela del pequeño. Explicaron que el pedido de cesárea estaba desde las 18 y nunca se realizó.
Así fue como le habrían provocado a Eithan un derrame cerebral. «El neonatólogo que lo revivió, luego les comunicó que había nacido en estado ´depresivo´, que no respiraba ni tenía signos vitales, según la acusación elevada a la Fiscalía.
Ahora, el bebé realiza terapias en el centro de rehabilitación Adanil. “Puede sufrir convulsiones en cualquier momento. Ya hay estudios de por medio que lo confirman”, aseguró su abuela.
Una investigación en trámite
Desde el Ministerio Público Fiscal informaron a este medio que luego de la denuncia se inició una investigación y hay medidas en trámite. El caso está a cargo del fiscal Gaston Britos Rubiolo, quien deberá determinar si hubo responsabilidades en la atención.
Diario RÍO NEGRO, pudo acceder a la denuncia presentada por la familia en la que se postula que los hechos causaron “lesiones gravísimas con alto riesgo de muerte” en el bebé sumado a la vulneración de la Ley N° 26.485 de Protección Integral a las Mujeres y la Ley N° 25.929 de Parto Respetado.
¿Por qué denunciaron?: una historia que se repite
“Ya basta de que jueguen con la salud de la gente. (…) Yo también tuve mis cinco hijos ahí en el hospital y tuve que aguantar las palabras de las ginecólogas, que te denigran por tener hijos. Se abusan de la situación, que se termine de una vez por todas”, apuntó Yamila, quien tuvo su primer bebé en 2004.
Sobre su nieto, agradece que hoy esté con vida. “Sabemos que va a ser un proceso largo pero lo tenemos con nosotros. Los primeros días fueron fatales, porque no le daban esperanza para nada, pero sigue demostrando que tiene todas las ganas de vivir”, cerró.
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