Fiestas con drogas hospitalarias en Buenos Aires: cómo eran los encuentros donde se consumía fentanilo y propofol
El caso por robo de medicamentos en el Hospital Italiano de Buenos Aires expuso fiestas privadas con consumo de propofol y fentanilo. A partir de la muerte del médico residente Alejandro Salazar se inició una investigación judicial y hospitalaria.
La investigación por el robo de propofol en el Hospital Italiano de Buenos Aires expuso la realización de fiestas privadas donde se consumían fármacos hospitalarios como fentanilo y anestésicos. El caso, que tomó relevancia tras la muerte del residente médico Alejandro Salazar, abrió líneas de investigación en la Justicia y en el sistema de salud.
Según publicó Infobae, el expediente se inició luego de que se detectaran irregularidades en el manejo de medicamentos y se confirmara la presencia de sustancias provenientes del hospital en un departamento particular. La institución presentó una denuncia y avanzó con medidas internas.
Fiestas con propofol y fentanilo: cómo funcionaban los encuentros clandestinos con drogas médicas
La muerte de Salazar, residente anestesista de 31 años del Hospital Rivadavia, ocurrió el 20 de febrero en un departamento de la calle Juncal al 4600. En el lugar se encontraron frascos de propofol vinculados al Hospital Italiano, lo que activó la investigación.

En la causa aparecen dos profesionales de la institución, quienes fueron apartados de sus funciones e imputados. El juez de Instrucción Javier Sánchez Sarmiento y el fiscal Lucio Herrera los indagaron en marzo. Ambos negaron los hechos y anticiparon presentaciones escritas.
Las reuniones, denominadas “Fiesta del propofol”, se realizaban en espacios privados. De acuerdo a fuentes judiciales, existían encuentros de carácter sexual y otros eventos organizados como experiencias pagas con consumo de sustancias bajo supervisión.
En esos encuentros se dosificaban los fármacos y se montaba una guardia improvisada. Siempre había alguien con un ambú, un dispositivo para dar ventilación manual a pacientes que no respiran o respiran de forma inadecuada, para asistir en caso de apnea. En el ámbito médico, esta práctica se conoce como “ambucear”.
Qué es el propofol y el fentanilo: riesgos, uso médico y claves del caso judicial
El Hospital Italiano confirmó el “robo de estupefacientes” en el área de anestesiología y señaló que se adoptaron medidas administrativas y judiciales. Ninguna de las personas involucradas continúa trabajando en la institución.
El propofol y el fentanilo son medicamentos de uso hospitalario que no se venden en farmacias. Se utilizan en procedimientos quirúrgicos y requieren control estricto. Sobre esto, el médico Carlos Damin explicó que el propofol “es un anestésico que, en dosis controladas, produce sueño y sedación”.
También indicó que el fentanilo “tiene una potencia analgésica muy fuerte y genera deterioro del estado de conciencia”. Ambos presentan un margen terapéutico reducido, lo que implica riesgos ante variaciones mínimas en la dosis.
Durante los encuentros se utilizaban bombas de infusión para administrar las sustancias por vía intravenosa. Esto permitía alcanzar estados de sedación sin pérdida total de conciencia, aunque con riesgo de depresión respiratoria y paro cardíaco.
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