Mainqué llega a los 101 años en busca de más servicios y oportunidades
Orgullosa de su trayectoria y el legado de las primeras familias que sembraron este presente, su comunidad sigue apostando a superar los desafíos de su principal economía, la frutícola. Capacidad de trabajo y perseverancia, están entre sus pilares.
Tierra de bodegas, de producción chacarera y de industria juguera, la vida cotidiana de Mainqué no ha perdido la esencia de comunidad sencilla, donde todos se conocen y comparten entre familias y vecinos. Tal es así que un verano cualquiera, al costado del Municipio, se pueden encontrar cajones bins repletos de fruta donada, disponibles para quien quiera pasar a buscar, por el simple hecho de aprovecharla, para disfrutar en el hogar o preparar deliciosas conservas, todas tradiciones típicas del Valle.
Esa escena, quizás imperceptible en otros contextos, aquí habla de la calidez y la fraternidad sostenidas en el tiempo, en un pueblo de más de 3.600 habitantes, que cumple nada menos que 101 años, desde su fundación un 28 de octubre de 1925.

Capital provincial del Pinot Noir, que nació a la par de su primera escuela, la N° 61, dependió en sus primeros años de Huergo y hasta de Roca para muchos de sus servicios básicos. Hoy, si bien sigue siendo una localidad de perfil bajo y conocedora de sus necesidades aún sin resolver, afortunadamente puede ostentar con satisfacción una serie de mejoras que se van consolidando año a año, para elevar la calidad de vida de los maiquinos.
Emblema de su histórico Club Social y Deportivo, de la antigua devoción católica por San José y del símbolo que representa el cóndor, como ave patagónica que se esconde en el origen de su nombre (mañke en mapudungun), ya luce en varias de sus calles el anhelado asfalto, crece en cobertura de la red de gas y suma más gestiones para facilitar el acceso a terrenos y escrituras de propiedad, mientras mejora sus espacios deportivos y cuida de un paisaje único, disponible para quien quiera visitarlo, a apenas 70 kilómetros de Neuquén y a 47 de Roca, por Ruta 22, hacia el oeste.
La ampliación y tareas realizada meses atrás en la sede de salud, se complementó a comienzos de octubre con la apertura de sobres para la construcción del Salón de Usos Múltiples (SUM) de la Escuela “Santiago André”, una de las últimas actividades en conjunto con el Gobierno de la provincia. A su vez, se difundieron los trámites iniciados por Aguas Rionegrinas para seguir renovando los vehículos que realizan el mantenimiento cloacal.
En un ejido trazado con caminos bautizados con números, con su estación ferroviaria al norte del canal de riego como testigo, Mainqué tiene a sus pies las aguas del río Negro, que cientos de visitantes disfrutan en cada temporada junto a la ribera. Y si de paseos se trata, como la zona rural está mimetizada con la urbana, cualquier recorrida por este rincón de Río Negro es una oportunidad para disfrutar de la vegetación, de la quietud y la serenidad, lejos de las tensiones de las grandes ciudades.
Para este aniversario 2026, según reconoció el propio intendente Miguel Petricio en diálogo con RÍO NEGRO, la celebración se iba a concentrar en un acto protocolar que permitiera el reconocimiento hacia las instituciones, pero que no comprometiera la economía del Municipio. Sin embargo, un incidente vial sufrido días atrás, le impidió al jefe comunal recuperarse a tiempo, para poder compartir con los demás ciudadanos.
Eso motivó la suspensión del evento, con nueva fecha a definir, pero aún así, el titular del Ejecutivo no quiso dejar pasar la oportunidad para enviar un saludo, en el marco de una efeméride tan especial. “En este 101° aniversario, les envío todo mi cariño, mi respeto y mi admiración. Saludo a todas las empresas, vecinos y elevo un recuerdo por aquellos pioneros que llegaron para regalarnos esta maravillosa comunidad”, valoró Petricio.
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