Rosa mosqueta, zapallo y muchas horas de prueba: así nacieron las pastas de estudiantes de Bariloche

Tras meses de ensayos de diversas recetas, 16 estudiantes de la Escuela de Hotelería de Bariloche crearon “Newén Pastas Secas”, una propuesta artesanal y nutritiva elaborada con rosa mosqueta y zapallo.

Los estudiantes iniciaron el proyecto en abril. Foto: Chino Leiva

El proceso no fue para nada sencillo y demandó horas de pruebas y ensayos con diversas recetas e ingredientes. Pero la búsqueda valió la pena. Unos 16 estudiantes de sexto año de la Escuela de Hotelería de Bariloche presentaron un nuevo producto artesanal llamado «Newén Pastas Secas». Una línea fue elaborada a base de pulpa de rosa mosqueta y la otra, con harina de zapallo.

El proyecto arrancó en abril cuando los estudiantes pensaron un proyecto para participar del certamen «Aprender a emprender», de la organización Junior Achievement, destinado a escuelas de todo el país. La pregunta fue cómo cubrir alguna necesidad esencial de alimentación de las familias. Concluyeron que las pastas se consumen mucho en el país y que si bien existe una gran variedad, faltaba algo más artesanal y nutritivo.

Así elaboraron pastas secas a base de semolín (una harina granulada de trigo con una textura intermedia) que incluyen pulpa de rosa mosqueta y harina de zapallo (que fabrican ellos mismos) y que tiene como aditivo, harina de semillas de zapallo que aporta aún más proteínas y nutrientes.

Los estudiantes iniciaron el proyecto en abril. Foto: Chino Leiva

Estas pastas no tienen conservantes y son apta vegana. Tampoco contienen harina de trigo, cebada, centeno y avena aunque no pueden definirlo «Sin Tacc» ya que no cuentan con un laboratorio habilitado con este fin.

De inmediato, se conformaron los equipos de trabajo en el área de Finanzas, Recursos Humanos, Producción, Dirección General, Marketing.

Una vez que los estudiantes definieron los ingredientes que usarían para la elaboración de pastas, comenzaron a probar recetas, bajo la coordinación del profesor de Desarrollo Gastronómico. «En las pruebas, evaluaron si la textura les gustaba, las cantidades viables de semolín y de harina de zapallo, si quedaba bien con la cocción e incluso las formas», detalló Anahi Leguá, coordinadora de Prácticas Profesionalizantes de la Escuela de Hotelería. En este sentido, probaron las formas de tallarín, la cinta ancha, el tirabuzón. Finalmente, optaron por el moñito y la cinta intermedia.

Los estudiantes iniciaron el proyecto en abril. Foto: Chino Leiva

La docente destacó que la harina de zapallo la hacen los mismos chicos en una deshidratadora. «Es realmente un proceso artesanal y sin ningún tipo de conservantes», dijo Leguá.

Antes de definir el uso de harina de zapallo, acotó, probaron con harina de rosa mosqueta. «Pero no llegaban al tipo de pastas que querían y terminaba siendo muy cara. No era algo accesible«, explicó. Le fueron buscando la vuelta porque estaban interesados en incorporar la rosa mosqueta ya qeu es un producto de la zona y por sus propiedades antioxidantes. Entonces, probaron con la pulpa que dio resultado. Por eso, los fideos son de color rosado.

Los estudiantes iniciaron el proyecto en abril. Foto: Chino Leiva

Legúa aseguró que las pastas tienen un sabor muy suave y valoró que, al cocinarlas, «parecen pastas frescas». «La textura es como de una pasta fresca aunque, en realidad, son pastas secas que se pueden guardar», añadió.

¿Por qué decidieron llamar «Newén» al emprendimiento? Eluney Miguel, de 18 años, explicó que, en lengua mapuche, significa fuerza. «Representa los nutrientes que tiene nuestro producto, pero a la vez, el esfuerzo que hemos volcado al emprendimiento«, evaluó la joven y bromeó al definir el proceso como «muchos momentos de caos por tantas opiniones diferentes. Apostamos por algo innovador en el mercado y nos pasamos muchos días en la cocina probando hasta llegar a nuestro producto«.

Los estudiantes iniciaron el proyecto en abril. Foto: Chino Leiva

Eluney valoró semejante esfuerzo y acotó que «esto nos demuestra que podemos emprender por nosotros mismos». Sueña con poder estudiar Seguridad de Higiene el día de mañana y explicó que su elección de la Escuela de Hotelería como colegio secundario obedeció a que «brinda muchas posibilidades. Te capacita para salir con conocimientos sobre hotelería y gastronomía en una ciudad como Bariloche lo que permite expandirte».

A su vez, Zuri Gutiérrez, también de 18 años, explicó que, «después de tantas horas en la cocina, convidando el producto a los profesores para que emitieran sus opiniones, ahora queda la producción para la venta ya que tenemos varios encargos«. Recordó que el Instagram es @newenpastas.

Los estudiantes iniciaron el proyecto en abril. Foto: Chino leiva

Comentarios