Tensión en Ormuz: EE.UU. bombardeó a Irán desués de un mes y Teherán promete «castigar al agresor»

Las fuerzas norteamericanas destruyeron lanzadores de cohetes en la isla de Larak. El Comando Central justificó el operativo al detectar tropas islámicas con minas navales listas para su uso. La Guardia Revolucionaria confirmó bajas en sus filas y advirtió sobre un "error letal" de Donald Trump.

Redacción

Por Redacción

Foto: Gentileza.

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Estados Unidos ejecutó este domingo 30 de agosto un ataque directo contra lanzadores de cohetes iraníes ubicados en la estratégica isla de Larak, en el estrecho de Ormuz. La operación militar rompió una pausa de un mes en los combates y reavivó un conflicto intermitente que acumula más de seis meses de hostilidades. La ofensiva norteamericana representa la primera acción armada en la zona desde finales de julio.

El operativo se desencadenó tras la detección de movimientos militares hostiles en la región insular. Tim Hawkins, portavoz del Comando Central de Estados Unidos (Centcom), confirmó el hecho a través de un comunicado enviado a AFP.

«Más temprano en el día, las fuerzas estadounidenses atacaron dos lanzadores iraníes en la isla de Larak», donde «se había observado a Guardias de la Revolución Islámica prepararse para lanzar cohetes con minas navales», indicó.

El régimen de Teherán reaccionó de inmediato con promesas de represalias severas. A través de un comunicado emitido por la televisión estatal, la Guardia Revolucionaria confirmó el «martirio y heridas» de varios de sus combatientes a causa del bombardeo. Las autoridades militares iraníes calificaron la acción como un «error estratégico y letal» del gobierno de Donald Trump y aseguraron que el agresor recibirá un castigo con elevados costos económicos y militares.


La «tolerancia cero» de Washington en el estrecho


El ataque dominical ratifica la postura intransigente de la Casa Blanca frente al bloqueo de las rutas energéticas. Semanas atrás, el presidente Donald Trump pausó una campaña militar de 14 días en el estrecho de Ormuz para priorizar la presión económica y castigar a los países con negocios activos en Teherán. Sin embargo, el mandatario utilizó su cuenta en Truth Social para advertir sobre una política de «tolerancia cero» frente a la colocación de minas, con la promesa de que cualquier nave con intenciones de desplegar nuevos artefactos será «inmediata y sistemáticamente destruida».

En sintonía con la directiva presidencial, el Comando Central mantiene vigilancia permanente en el área. Un funcionario estadounidense, en declaraciones a Axios, ratificó que las tropas conservan un monitoreo estrecho y mantienen preparación total para intervenir y proteger el libre flujo del comercio internacional ante nuevas amenazas.


La furia de Teherán y las promesas de venganza


Los medios semioficiales iraníes, como la agencia Fars, reportaron el sonido de fuertes explosiones en las inmediaciones de Larak antes de la confirmación oficial del ataque. Tras el estupor inicial, el portavoz de la Guardia Revolucionaria, el general Sardar Mohbi, elevó el tono de confrontación contra Washington.

Mohbi advirtió que la operación tendrá consecuencias graves para quienes la planificaron. El alto mando militar sostuvo que Estados Unidos pagará las consecuencias de su decisión en los ámbitos económico y militar, con el pronóstico de una modificación en el equilibrio de fuerzas regionales en contra de los intereses norteamericanos. «Esta acción será respondida y tendrá como consecuencia el castigo del agresor», dictaminó el cuerpo militar en su transmisión oficial.

El retorno al conflicto abierto enciende las alarmas por el riesgo de una escalada mayor en la región. Desde el inicio de la guerra el 28 de febrero, Irán fijó como blancos a diversas bases militares e infraestructura de Estados Unidos en los países del Golfo.

La ubicación del ataque no es casual: la isla de Larak se asienta dentro del estrecho de Ormuz, un canal vital que conecta el Golfo Pérsico con el golfo de Omán. Por sus aguas transita una porción fundamental de las exportaciones mundiales de petróleo y otros productos energéticos, un factor que convierte a la zona en un punto crítico para la economía global y el suministro internacional.


Estados Unidos ejecutó este domingo 30 de agosto un ataque directo contra lanzadores de cohetes iraníes ubicados en la estratégica isla de Larak, en el estrecho de Ormuz. La operación militar rompió una pausa de un mes en los combates y reavivó un conflicto intermitente que acumula más de seis meses de hostilidades. La ofensiva norteamericana representa la primera acción armada en la zona desde finales de julio.

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