Solicitan para Salcedo condena por homicidio agravado
Para el fiscal y la querella tuvo la intención de matar. La defensa desestimó la calificación y pidió la mínima para homicidio simple.
Judiciales
Desde ocho a 15 años de prisión. Esas fueron las sanciones solicitadas en el juicio que se le sigue a Ezequiel Salcedo por el homicidio de Mauro Fresco ocurrido el nueve de enero del año pasado aquí en Viedma. El Tribunal integrado por los camaristas Daniela Zágari, Carlos Reussi y Ariel Gallinger leerán la sentencia el nueve de octubre a las 12,30.
La abogada querellante Cecilia Crisol que representa a la familia de la víctima solicitó 15 años de prisión por haber disparado a la cabeza de quien era su amigo provocándole la muerte en forma instantánea. En su alegato destacó la amistad que unía a la víctima con el imputado por haber crecido juntos en el mismo barrio que continuó con los años al punto tal que Fresco ayudaba a Salcedo a levantar su casa en el loteo Silva, previo acuerdo de pago. Agregó que fue entonces que comenzaron los roces entre ambos por el faltante de unas bolsas de cemento que se habían guardado en la casa de la víctima. Además Fresco le pedía adelantos y aquella tarde le envió un mensaje para que se encontraran, desencadenándose una discusión mientras Salcedo se encontraba al volante de su auto y la víctima apoyado en la ventanilla del acompañante.
Crisol -que leyó su alegato- sostuvo que Salcedo fue visto con el arma en la mano hacer ademanes adentro del auto “hasta que disparó sorprendiendo a Mauro con la muerte”. Descartó que el imputado haya estado borracho y que no haya tenido la intención de “matar a su amigo a sangre fría y huir”.
En tanto el Fiscal de Cámara, Hernán Trejo, coincidió con la reconstrucción de la querellante en relación a lo sucedido aquella calurosa tarde a la vera de la avenida Perón entre el cementerio y la terminal de colectivos de la capital rionegrina, así como con una supuesta deuda que ambos se reclamaron.
Respecto del reconocimiento de la autoría y arrepentimiento del imputado, el fiscal consideró que la no intención de matar no fue demostrada por ninguna prueba. Planteó que si el objetivo no fue matar “porqué no llevó para asustar a Fresco -como dijo el imputado- el rifle de aire comprimido que tenía según testigos. Hubo una conducta intencionada y direccionada contra Fresco”.
Trejo pidió una condena de 12 años de prisión por “homicidio agravado por el uso de arma de fuego”.
El abogado defensor de Salcedo no compartió la calificación fiscal al considerar que no corresponde en este caso el agravante. Manuel Maza destacó la confesión de la autoría por parte de su defendido en un acto voluntario donde además “se mostró arrepentido y pidió perdón no sólo a la familia de la víctima sino a la propia”.
Tras destacar que nada justifica el accionar del imputado, el abogado señaló que “su confesión fue creíble”, coincidiendo lo detallado por Salcedo con varios testimonios. “Más allá de la amistad hubo una contratación laboral y una cuestión de plata”, alegó al puntualizar la inexistencia de prueba contundente respecto a que “nadie vio a Salcedo disparar el revólver ni tampoco el movimiento de Fresco al que hizo referencia e interpretó como un gesto para sacar un arma”. Maza destacó que su defendido no tiene antecedentes y recordó que estuvo detenido dos años y ocho meses por el homicidio del policía Quiribán y fue absuelto. “Sufrió torturas y apremios que generaron el procesamiento del exjuez Víctor Ramírez Cabrera que luego fue revocado”. Pidió la pena mínima de ocho años de prisión que fija el Código para el delito de homicidio.
DeViedma