“Tenemos que cuidar la Patagonia”
Ricardo Maresca, director de sanidad del Senasa
Pulso Entrevista
Tras los anuncios realizados por el gobierno nacional avalando la flexibilización de la barrera sanitaria del río Colorado, llovieron las críticas sobre el Senasa y fueron los informes técnicos de este organismo los que permitieron el aval sobre los cambios.
La medida sin dudas cambia las reglas de juego en toda la región patagónica pudiendo afectar las inversiones que ya realizaron muchos productores y empresas para el desarrollo de la actividad en toda la zona al sur del río Colorado. Frente a este complejo escenario que se avecina, “Río Negro” consultó al director de Sanidad del Senasa, Ricardo Maresca, quien aseguró que no existe riesgo sanitario con la flexibilización y que se debe tener en cuenta que esto es parte del plan nacional que existe para el control de la fiebre aftosa.
A continuación se detalla parte de la conversación mantenida con el funcionario:
P-¿Por qué toma esta decisión el Senasa?
R- Esto se remonta al 2001 con la epidemia de fiebre aftosa. Fue un hecho lamentable con cierre de mercados, pérdidas económicas enormes y muerte de animales. Luego de ese momento se toman distintas medidas sanitarias, entre ellas proteger a la Patagonia. Es en ese momento que se prohíbe el ingreso de carne porque la epidemia era tal que existía un riesgo importante.
P- ¿Cuándo fue el último foco?
R- A partir del 2001 comenzó la lucha contra la fiebre aftosa que todos conocemos. Y hoy han pasado 10 años del último foco que fue en Corrientes en el 2006 y las condiciones de riesgo que nosotros evaluamos anualmente nos indican que podemos flexibilizar la barrera y permitir que la carne de cerdo sin hueso pueda entrar a la Patagonia sin provocar ningún riesgo.
P- ¿Ése es el argumento sanitario?
R- Ésta es la razón. Hemos avanzado en el control de una enfermedad como es la fiebre aftosa y estas condiciones nos permiten tomar medidas para flexibilizar el comercio de carne
P- ¿Eso no estaba previsto para más adelante?
R- No, no había fecha. Nunca hubo fechas porque las medidas están en consonancia con las condiciones sanitarias.
P- ¿Pero en el 2013 estaban muy rígidos en los controles y preveían flexibilización a partir del 2020?
R- Algo de eso hay. En el 2013 se dejó de vacunar al sur del río Colorado, eso fue un avance. Cuando hace mención del 2020 es otro punto. Es un tema de América del Sur que venía avanzado regionalmente en el control de la fiebre aftosa y la Organización Panamericana de la Salud propuso a los países dejar de vacunar en el 2020. Pero este es un organismo internacional que propone a todos los países pero cada uno tiene autonomía para avanzar con sus tiempos.
P- ¿Pero también afectaría a la barrera de río Colorado?
R- La propuesta es regional. Si llegamos al 2020 todos los países de la región con un estatus sanitario que nos permita tomar una decisión, entonces el continente sería toda una unidad.
P- ¿Eso puede pasar en el 2020?
R- Ahora si nuestros vecinos no están bien no vamos a arriesgar nuestro capital sanitario unificando la región.
P– ¿Se puede abrir la barrera totalmente?
R- Tenemos que cuidar la Patagonia. Existe una población donde no se vacuna y tiene una exposición altísima frente al virus. Es una zona que es muy vulnerable. Por eso no se abre totalmente.
P- Tomando su misma lógica, ¿no es arriesgado dejar entrar carne de cerdo?
R- No porque hoy no hay riesgo. Hay dictámenes técnicos que determinan que se puede flexibilizar el ingreso porque no se ha encontrado actividad viral y por otra parte los cerdos no son especies que se vacunan. Hay que entender que un cerdo se puede enfermar pero no significa nada en el rol que cumple dentro de la cadena epidemiológica de la enfermedad. Nosotros podemos combatir la fiebre aftosa sin necesidad de vacunar el cerdo. Eso nos da una ventaja respecto del análisis de riesgo. Y el otro tema es el hueso, si nosotros permitiéramos el ingreso de carne con hueso el problema no es la carne, el problema está en el hueso porque es allí donde puede persistir el virus.
P- ¿Hay posibilidades de ingresar animales para faenar?
R- Por el momento no. Lo que sucede es que cuando hablamos de producto es una cosa, si se minimiza el riesgo eliminando el hueso o controlando los ganglios. No es lo mismo hablar de animal en pie. Por ahora, no está en consideración.
P- ¿Prosperarán los amparos de la provincia?
R- No le puedo hablar con mucha propiedad de ese punto. Yo soy un técnico.
P- ¿Pero cuál es su opinión?
R- Por lo que tengo entendido las barreras internas a través de aranceles no son viables jurídicamente en nuestro país. Nosotros hacemos normas que involucran al país por lo que dudo que pueda prosperar un recurso judicial.
P- ¿Se vienen cambios en la barrera para bovinos?
R- Cuando se dejó de vacunar en la zona buffer teníamos dos opciones. La primera, declarábamos toda la zona al sur del río colorado como libres sin vacunación. La segunda era presentar una nueva zona como libre pero manteniendo independiente la que ya estaba sin vacunación. Es decir dos zonas independientes libres con el mismo estatus.
P- ¿Por qué se hizo esto?
R- Porque para Estados Unidos la zona que nos reconocen es la que está al sur del río Negro. En el medio de un análisis de riesgo si nosotros modificamos esa zona entonces Estados Unidos dice que empezamos todo de nuevo. Nuestra propuesta es que sólo los cambios están en la zona buffer y esa es la que hay que verificar. La que se ubica al sur del río Negro no se cambia.
P- ¿Pero el ministro aseguró que va a ver cambios?
R- No, dijo que esperan que los agentes sanitarios de Estados Unidos vengar a certificar que la zona entre el río Negro y el Colorado es libre para incorporarla como tal.
P- ¿Entonces no hay modificación de la barrera para bovinos?
R- No, no hay nada de eso.
Algunas estadísticas regionales
Datos
- Según datos consignados por el Senasa, el mercado porcino en la Patagonia muestra ciertas características especiales. Aquí algunos números.
- Las existencias declaradas en Río Negro y Neuquén sumaron en el 2015 las 53.700 cabezas. Cinco años atrás ese valor llegaba a las 32.600. Es decir se observó una suba del 65% en el quinquenio.
- El envío a faena el año pasado sumo para ambas provincias 54.400 cabezas contra 15.200 registradas hace cinco años. El salto es superior al 250%.
- Actualmente el mercado de porcinos de la Norpatagonia representa unos 12.000 millones de pesos por año.