Tomá lo que necesites: la solidaridad se hace gigante en Choele ante el coronavirus

La campaña “Entre todos nos ayudamos Choele”, comenzó con dos personas y se multiplicó por toda la ciudad. En una mesa, afuera de sus casas, dejan alimentos para los que necesitan.

Parecía un acertijo imposible de resolver:debían llegar a la gente que necesita ayuda, sin salir de casa, en un lugar donde el coronavirus cada día suma un nuevo caso positivo. Era una encrucijada, pero con convicción y solidaridad le buscaron la vuelta y el grito “Entre todos nos ayudamos Choele”, se escuchó en cada barrio.

Dominic y Saja, dos grandes motores solidarios

En la primera etapa del virus, muchos pensaban que en las comunidades más chicas sería más fácil de controlar. Los que habían viajado se quedarían en sus casas y el resto estaría tranquilo. Pero la enfermedad llegó a Chole sin mostrar el destino previo y se comenzó a desparramar. Hoy, con más de una veintena de contagios, están estrictamente aislados y es una de las ciudades más golpeadas de Río Negro.

Ali Zuain, o Saja, como la conocen todos, estudia en Bahía Blanca. Al llegar a Choele a hacer la cuarentena con su familia se anotó en un voluntariado del municipio, para asistir a familias aisladas. Estaba dispuesta a moverse, pero la realidad la dejaba inmóvil: sus padres eran población de riesgo y no podía salir.

Primero se enojó, aunque después buscó buenas ideas. “Un amigo de otro pueblo me comentó que habían puesto una mesa con mercadería afuera y con mi familia hicimos lo mismo ”, cuenta Saja de 24 años. Lo que nunca imaginó, fue que una pequeña idea, pondría en marcha, un proyecto grande.

En cada barrio, los letreros invitan a que los vecinos dejen lo que quieran y se lleven lo que necesitan.

Saja puso la mercadería pero al principio nadie llevaba nada. Viven en el centro de Choele y la necesidad no estaba ahí.Por eso, volvió a pensar respuestas. Lo publicó en sus redes sociales y en media hora, se compartió mil veces. Comenzó a aparecer gente a buscar alimentos, y también a dejar. En la mesa se intercambiaban las necesidades.

“Me contaban que hacía días no comían. Al poco tiempo me quedé sin mercadería, busqué en casa, tenía harina y fiambre, así que hice panes rellenos. También se los llevaron”, dice.

Mientras Saja acomodaba los panes en su mesa, del otro lado de Choele, Dominic García vio su publicación en las redes. En su casa de Barrio Almafuerte, donde pasa la cuarentena con sus dos hijos, buscó en su alacena, sacó algunas cosas y las puso en una mesa afuera.

“Vivo en la otra punta de Saja, puse la mesa y se llevaron todo. Después me escribían si tenía más. Me decían ‘hace dos días que no como’. Salía, hacía compras y armaba bolsitas, pero llegó un momento que no pude seguir, porque no me daba para cubrir tanta necesidad”, dice Dominic, que trabaja como administrativa en la Policía.

Así, ambas pasaron una semana ayudando y el domingo, Saja hablaba con su mamá y surgían nuevas preguntas. “La gente se venía de los barrios, cuando no se debían mover de sus casas para evitar los contagios”, cuenta y es así que llegó la idea de unir dos motores para avanzar más fuerte y mejor.

Saja y Domi se pusieron en contacto y decidieron armar la página de Facebook a la que llamaron “Entre todos nos ayudamos Choele” para organizar la ayuda por barrios. La idea inicial era que cada persona ponga una bolsa de mercadería afuera, que diga, “si lo necesitás llevalo”, pero la fuerza de la solidaridad de Choele, las sorprendería.

En el grupo de Facebook se ofrece ayuda solidaria de todo tipo.

“La hicimos el domingo y el lunes estallaban los celulares. Empezaron a tirar ideas y surgió que haya un coordinador de cada barrio que junte la mercadería y la desinfecte. Se armó algo re grande que no imáginabamos”, asegura Dominic.

Cuando las chicas publicaron en Facebook, Paula Di Nasso lo vio y no lo dudó. Se puso en contacto para ponerse a disposición, y lo mismo hicieron otras personas de el Barrio Almafuerte, Maldonado, Villa Unión Sur, Centro, Norte, Barrio Kirchner, Mansilla y las Bardas. Sumaron tantos motores que nadie pararía esa máquina.

“Empezamos a comunicarnos para decir, acá puedo recibir yo. No me sorprendió porque así como aparecen cosas malas, también sé, que en Choele hay mucha gente solidaria que en estas situaciones ayuda”, dice Paula.

Apareció gente que decía ‘yo llevo en una camioneta’’, yo pongo mercadería’, así que buscaron la manera de cuidar a la gente y ayudar. Desde la municipalidad les explicaron como desinfectar y mantener distancia y cumplir las normas de seguridad.

“Mucha gente se unió al grupo muy rápido. Alguien ponía ‘necesito un colchón’, y de inmediato todos aportaban para darle una mano”, dice Dominnic y mientras ellas en las mesas, juntan alimentos, en las redes, la solidaridad crece de forma insospechada.

Lucas armó la mesita afuera de la gomería

“Si alguien necesita imprimir o sacar fotocopia de las tareas de sus niños puede contar conmigo”, publicaba alguien. “Esta abuela necesita esta medicación”, ponía otro y de inmediato, los comentarios ofrecían dinero.“Tengo a mi abuelo internado y no podemos ir”, contaba una mujer preocupada y empezaban a juntar pijamas y ropa para hacerle llegar.

El viernes y el sábado entregaron las cosas que recaudaron en cada mesa durante la semana. Un día fueron las personas con documento impar y al otro día los pares. “No pensaba que en Choele había tanta necesidad, con esto que estamos pasando, se notó que la situación está muy difícil para muchas familias”, dice Saja.

Están los que ayudan, los que necesitan y como en toda historia, también aparecen los otros, los que buscan aprovecharse. Un par de vivos que con una moto recorría los barrios para juntar mercadería y burlar la ayuda de tantos. Esos, que no empañan la buena acción, pero contra los que debieron estar atentas.

Las chicas afirman que esta semana van a seguir reuniendo mercadería y que para ayudar hay que contactar a los referentes. (Ver recuadro)

“Choele tiene gente solidaria. Había muchas personas que estaban haciendo cosas individualmente, que querían ayudar, pero solo nos faltaba conectarnos. Con esto nos pusimos de acuerdo y formamos un grupo hermoso. Estamos esperando que todo pase para conocernos en persona”, concluye Saja.

A quién contactar en cada barrio


Sección chacras:
Flia Antonelli/Castillo.
Barrio Maldonado:
Toto Retamal, Minimercado Marty y Pau Storani.
Barrio Mansilla:
Paula Alarcón y Lucas Etchegaray.
Barrio Almafuerte:
Domi Garcia, Micaela Díaz Udovich y Yanina Zúniga.
Villa Unión:
Marisa Flores y Belén Guiraldez (Norte); Nadia Yunes (Centro); Minimercado La Rusa, Minimercado Roque Pardo y Patricio Crowley (Sur).
Barrio Centro:
Mary Carbonell, Saja Zuain y Paula Di Nasso.
Barrio Don Bosco:
Iva Vázquez y Noé Albarrán
Barrio Las Bardas:
Sandra Verón, Seba Oyón y Soliria González.
Barrio Las Mercedes:
Andrea Acosta.
Barrio Néstor Kirchner:
Angelica Castro y Daiana Guerra.

Otra forma de ayudar, red de voluntarios

Desde la Municipalidad se creó el programa “Choele Solidario” mediante la Dirección de Juventud, para la atención y ayuda a adultos mayores y personas de riesgo a través de una “Red de Voluntarios”.
Actualmente cuenta con 46 los voluntarios, que colaboran en la compra de alimentos, medicamentos y pago de servicios. Ante cualquier pedido llamar a: 2984 437 - 7105, 2984 465 - 1275 o 221 303 - 3235.


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