Tránsito: la ley del más débil
Es evidente que en Neuquén el parque automotor ha crecido abruptamente. La presencia de tantos vehículos a motor en las calles hace difícil la movilidad. La ciudad aún no cuenta con una infraestructura acorde a ese crecimiento, el transporte público no es eficiente y el boom de las bicicletas aún está lejos de explotar. Es lento y engorroso llegar de un punto a otro, hay muchos embotellamientos, cuesta estacionar. Sumemos cortes de calle, protestas, roturas de caños, etc. Lamentablemente cada vez se observa con mayor frecuencia que esas dificultades alteran la paciencia y exacerban un egoísmo en el que todos pasamos a luchar por la supremacía total. La regla es “primero yo”, siempre. Vale adelantarse en la fila para cruzar la multitrocha, acelerar a fondo cuando mi semáforo ya está pasando de amarillo a rojo, estacionar obstaculizando sendas peatonales, rampas, garajes… Vamos tocando bocina e insultando. Todas estas actitudes no sólo nos cargan de energía negativa, sino que ponen en riesgo la seguridad, propia y ajena. Nunca es tarde para empezar a respetar, y contagiar. Resignar un poco de egoísmo nos hará a todos ganar.
Martín Díaz Colodrero
DNI 31.255.423
Martín Díaz Colodrero DNI 31.255.423