Trece años de prisión por matar a su vecino

Los testimonios de varios testigos fueron determinantes en la causa. La víctima falleció de un disparo que le atravesó el corazón. Fue el último fallo de la Cámara Criminal de Viedma en el 2015.

Por Redacción

Río Negro

VIEDMA (AV)- A trece años de prisión fue condenado Marcelo Alejandro Blanco, de 28, por disparar un arma de fuego y asesinar de un disparo a Carlos Alan. Ambos se conocían y vivían en el mismo barrio. Los jueces de la Sala B de la Cámara en lo Criminal de Viedma Marcelo Chironi, Guillermo Bustamante y Carlos Mussi lo condenaron por el delito de “homicidio agravado por el uso de arma de fuego”. Esta fue la última sentencia resuelta por la Cámara Penal de esta capital. Tuvieron en cuenta como agravantes “el final de una vida sumado a la situación de vulnerabilidad de la víctima, la desigualdad de fuerzas frente a una persona armada y que acomete sorpresivamente”, así como “la juventud de Alan con toda una vida por delante, la existencia de un hijo y un núcleo familiar”. El hecho ocurrió cerca de las 21 del 13 de febrero del año pasado en inmediaciones del módulo cinco del brarrio Inalauquen sobre Laguna del Juncal y cuando Alan, también de 28 años, se dirigía con un amigo a realizar una compra. En la resolución, los jueces destacaron “la complejidad de este tipo de hechos donde los códigos de barrio, el miedo a las represalias y la condición social entre otras cuestiones dificultan claramente no sólo las investigaciones preliminares que resultan de vital importancia, sobre todo en las primeras horas luego de sucedido el hecho, sino también en el propio debate, donde tales dificultades aparecen como obstáculos a la hora de los análisis como éste”. En ese marco hubo testigos con identidad reservada que fueron cruciales para el esclarecimiento de este hecho aunque según la sentencia “vecinos del lugar gritaban que el autor del hecho había sido Blanco” al llegar la Policía al lugar. El hombre fue detenido a las pocas horas de ocurrido el hecho en el que Alan perdió la vida al recibir un disparo en el pecho que le atravesó el corazón, sin que mediara palabra alguna. Para el Tribunal la responsabilidad de Blanco en el hecho quedó plenamente acreditada en el juicio no sólo por las pruebas reunidas sino también por los testimonios, destacando el del hombre que caminaba junto a la víctima cuando recibió el disparo que “fue lapidario”. El fallo agregó que el testigo “con contundencia indicó que Blanco fue quien acometió a Alan (acompañando su relato con movimientos corporales) y señaló cómo se produjo el disparo. Los gestos efectuados se condicen con la trayectoria, ubicación y distancia indicados en la autopsia”. Destacó también que el auto en el que se dio la fuga Blanco es de su propiedad que luego del hecho fue secuestrado y en su interior fueron encontrados varios cartuchos 22, calibre que coincide con el extraído del cuerpo de la víctima y que le provocó la muerte. De esta manera concluyó un caso que tuvo en vilo a todo un barrio, ya que los involucrados eran vecinos y se conocían desde hace tiempo, aunque no se conoció el motivo del ataque.


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