Un campeón implacable
Casi sin despeinarse, Djokovic derrotó a Federer y se quedó con su quinto Masters.
Novak Djokovic coronó en Londres su mejor año, convirtiéndose en el primer tenista de la historia en lograr cuatro Másters consecutivos al superar en la final a Roger Federer por 6-3 y 6-4. El número uno del mundo logró su quinto Masters en total en un partido que apenas duró una hora y veinte minutos. Nole fue contundente, con un juego potente, desde la línea de fondo le alcanzó para vencer al tercero del mundo, un Roger que falló allí donde suele sobresalir, en el servicio y el revés. “No es divertido estar en el lado perdedor, pero es mejor que no jugar en absoluto, como pasó el año pasado”, dijo el suizo, recordando su lesión en la espalda que le impidió jugar la final de 2014. Era la segunda final consecutiva del Másters entre ambos jugadores. Federer, de 34 años, aspiraba a ampliar su récord de triunfos en este torneo con una séptima corona, y Djokovic, de 28, a ser el primero en ganar cuatro consecutivos. Además, el serbio iguala en 22 su serie de enfrentamientos con Federer, el segundo duelo más repetido de la historia del tenis tras el Djokovic-Rafael Nadal. El inicio del partido estuvo marcado por los intercambios largos y la dificultad de los dos para mantener su servicio. Nole golpeó primero y rompió el servicio del suizo en el tercer juego. Luego mantuvo el suyo gracias a sus dos aces, para abrir escaparse en el marcador por 3-1. Federer pareció reaccionar, tuvo varias ocasiones para empatar, pero la desperdició y Nole mantuvo las distancias. El serbio se terminó llevando el set por 6-3 con una nueva ruptura de servicio gracias a un fallo en la volea del suizo. El segundo parcial empezó con un Federer más metido en el partido pero incapaz de molestar el servicio de Djokovic. El serbio estuvo a punto de inclinar definitivamente el duelo en el octavo juego del segundo set, cuando dispuso de tres oportunidades para romper el servicio que no aprovechó. Federer vendió cara su piel, y el último juego del partido fue espectacular, con un intercambio de 32 golpes que se llevó el suizo. Sin embargo, en una nueva muestra de su inconsistencia este domingo, el suizo entregó el partido con una doble falta. La de ayer fue su decimoquinta final consecutiva. La última vez que no clasificó para la última instancia de un torneo fue en enero de 2015 en Doha, de allí en adelante fue el dominador del mundo del tenis.
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