Un cártel teñido de sangre
Los Zetas rompieron en 2010 con sus antiguos jefes del cártel del Golfo provocando una sangrienta disputa en el noreste del país. La DEA aseguró a fines de 2011 que “El Chapo” Guzmán habría llegado a un acuerdo con otras organizaciones criminales para enfrentar a Los Zetas, cuyas ramificaciones se extienden por el Golfo de México hasta Guatemala. Además del narcotráfico, Los Zetas han practicado el tráfico y secuestro de migrantes, el cobro de extorsiones y robo de combustible. Entre otros crímenes sangrientos Los Zetas son acusados de la masacre de 72 inmigrantes en agosto de 2010, que es la mayor matanza atribuida a un grupo del narcotráfico en México. Pero su crecimiento ha estado acompañado de disputas internas y de la caída de varios líderes, acentuada en las últimas semanas. (AFP)