Un guante complicaría a acusado de crimen
Lo encontraron el domingo en la casa del detenido. Aún no indagaron al sospechoso del brutal crimen de María Amalia Guanziroli, porque el acusado no tiene todavía defensor.
Toncek Arko
BARILOCHE (AB).- Un guante de jardinería hallado en el domicilio del sospechoso y una filmación implicarían al joven de 27 años detenido por el asesinato de María Amalia Guanziroli, ocurrido el fin de semana en esta ciudad. Fuentes vinculadas con la investigación confiaron que durante el allanamiento en el domicilio hallaron un guante de jardinería que será sometido a pericias. Ese elemento lo vincularía con el hecho, aunque los estudios científicos a los rastros que se levantaron en el lugar del hecho serán la clave para el avance de la investigación. Unas filmaciones que aportó un vecino fueron clave. Las imágenes permitieron observar a un sujeto que ingresó el viernes a la vivienda por el portón principal. Sin embargo, las cámaras no captaron la salida del individuo, que fue identificado porque renguea al caminar, indicaron las fuentes. Ese rasgo permitió apuntar las sospechas hacia el joven que realizaba tareas de jardinería. Fue detenido el domingo en su domicilio, ubicado en el barrio Virgen Misionera. El juez de Instrucción Ricardo Calcagno no indagó aún al detenido y sospechado de ser el autor del homicidio porque no tiene todavía defensor designado. Fuentes judiciales informaron ayer que los tres defensores oficiales de esta ciudad, Gerardo Balog, Marcelo Álvarez Melinger y Juan Pablo Laurence, se excusaron de asumir la defensa del sospechoso, cuya identidad se mantiene en reserva, porque son compañeros de trabajo de la hija de la víctima. Sin embargo, el juez desestimó la excusación de uno de los defensores y en las próximas horas tendría que hacerse cargo de la defensa del detenido, quien permanece alojado en el penal 3. El crimen de Guanziroli causó conmoción en el edificio de Tribunales por la violencia que el autor ejerció contra la víctima. Fuentes de la investigación aseguraron que no hay un antecedente similar en los últimos años en esta ciudad. El autor del crimen ingresó a la vivienda, ubicada en la calle Cruz del Sur 274, del barrio San Ignacio del Cerro, probablemente porque era conocido de la víctima. De hecho, la puerta no está forzada. Tampoco las ventanas. La mujer tenía 68 años, era jubilada y vivía sola. Su única hija tiene su vivienda en el mismo terreno, pero en la parte posterior. Una vez en el interior, el sujeto la redujo y luego la ató a la cama para ultrajarla. Fuentes de la investigación describieron que la mujer estaba además amordazada y con una bolsa en la cabeza. La hija encontró el sábado alrededor de las 9 a su madre sin vida en una habitación. La autopsia estableció que murió asfixiada y que la muerte se produjo entre 12 y 24 horas antes de que la joven advirtiera el crimen. Allí, el fiscal de turno Guillermo Lista comenzó con la investigación junto con la Brigada de Investigaciones de la Comisaría 27ª.