Un nuevo
La policía detuvo a un sujeto y secuestró un auto. Ocho visitantes fueron atacados en un sendero.
SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- Una banda compuesta por cinco asaltantes emboscaron en un sendero de montaña a ocho excursionistas y los despojaron de sus mochilas y cuanto tenían de valor. El hecho causó una profunda conmoción en la ciudad, por su ocurrencia en el inicio de una temporada promisoria, y movilizó como pocas veces a las autoridades, que anoche detuvieron a una persona, secuestraron un vehículo y libraron la orden de captura sobre un segundo sujeto.
Las víctimas pertenecían a tres grupos distintos de turistas, que habían convergido en la picada que conduce a la laguna Jakob, al fondo del valle Casa de Piedra, con el objeto de llegar hasta el refugio San Martín.
El punto de partida para iniciar el ascenso está ubicado junto a un viejo tambo, situado cerca del camino que bordea el lago Moreno y conduce a Colonia Suiza. Sin embargo, los turistas fueron emboscados por cinco hombres que actuaron a cara descubierta, cuando apenas habían caminado 200 metros. Aunque sólo uno de los asaltantes estaba armado, la amenaza fue suficiente para que fueran conducidos a un bosque cercano y atados de pies y manos, mientras los despojaban de sus pertenencias.
El jefe de la Regional Tercera, Mario César Aciar, encabezó los operativos, en tanto que el juez Martín Lozada y el secretario Guillermo Baquero Lazcano también se constituyeron en la comisaría 27 para conducir la investigación. Más de 20 uniformados participaron de los allanamientos, que anoche permitieron detener a un hombre y secuestrar un Ranault 18 en la zona de Colonia Suiza, según informaron fuentes policiales.
Las víctimas
Los hermanos Gonzalo y Rodrigo Agustín, de 24 y 20 años respectivamente, y la novia del primero, Lidia Leonardi, de 22 años, habían llegado el último sábado desde Buenos Aires, y pensaban prolongar su estadía por 10 días más. A las 9.40 de ayer iniciaban su primera salida a la montaña en las puertas del Club Andino, con la camioneta que los dejó 20 minutos después en la base de la picada que conduce a la laguna Jakob.
Pocos minutos después, en una bifurcación de la picada, se encontraron con los delincuentes, que en principio los orientaron por el camino equi
vocado, pero al ver que no seguían sus consejos los amenazaron con un arma.
Detrás de los tres jovencitos llegó el matrimonio formado por Carlos Agustín Santiago y Liliana Raquel Salama, ambos de 49 años y con residencia en Hurlingam, que aspiraban a repetir la experiencia que habían disfrutado varios años antes, pero también fueron reducidos por los ladrones. Por último llegó una pareja de italianos, formada por Massimiliano Montani y Chiara Ortari, oriundos de Turín, a quienes acompañaba el guía local Maximiliano Almudebar.
Las ocho víctimas fueron conducidas hacia el bosque aledaño, y atadas de pies y manos con los cordones de sus zapatillas. A todos les robaron las mochilas, el dinero y los documentos, pero la turista italiana logró que los delincuentes le devolvieran su pasaporte y el de su acompañante. Dijo haber perdido 200 dólares, 200 euros, una cámara filmadora y otra fotográfica, además de sus tarjetas de crédito, y anticipó que pediría auxilio a su consulado, porque mañana pensaban regresar a Italia y se habían quedado sin dinero.
Salvo las ataduras que debieron soportar, los damnificados no fueron maltratados por los delincuentes, que demostraron tener un acabado conocimiento del terreno.
Una lamentable lista de antecedentes
Hace poco más de una semana, el 29 de diciembre, una pareja de turistas ingleses habían dado la última voz de alarma sobre los riesgos de recorrer lugares poco transitados, luego de ser asaltados mientras recorrían en bicicleta una solitaria senda del cerro Catedral. Sin embargo, no fue el primero ni único asalto ocurrido en los circuitos turísticos.
El 10 de diciembre de 2002, en las orillas del Lago Escondido, otra banda armada despojó de sus pertenencias a una pareja de profesionales de Capital Federal y a dos mochileras estadounidenses con domicilio en Punta Arenas.
Tres días después, una pareja de turistas finlandeses fue sorprendida por tres delincuentes armados cuando iniciaban una excursión de pesca por las orillas del lago Mascardi, y despojada de todo cuanto llevaban. Johalles Ask Pasisaalo, de 26 años, se encaminaba junto con su esposa hacia la orilla del Mascardi, con sus mochilas y un sofisticado equipo de pesca, cuando fueron interceptados y despojados de sus bicicletas y todas sus pertenencias.
Otros tres días después, las víctimas fueron Thomas Schmikowski, un ciudadano alemán de 36 años, con domicilio en la ruta del Faldeo, y Drees Holberg, de 34 años, con domicilio en Alemania, que había llegado pocos días antes. En el bosque del Llao Llao fueron interceptados por dos individuos jóvenes, uno de ellos empuñando un arma de fuego, y despojados de 350 pesos y 250 dólares, entre otros efectos.
Al día siguiente, la desgracia le tocó a una inglesa de 32 años, Ester Karina Berge, que se desempeñaba como guía de turismo, a la que despojaron de 250 pesos y efectos de valor mientras contemplaba el paisaje desde el «Balcón o Mirador del Gutiérrez». (AB)
Quieren compensarlos
La Secretaría de Turismo de Bariloche intentará darles a los turistas asaltados «alguna compensación para ayudarlos en el mal momento que están viviendo», anunció ayer su titular, Alicia Longoni.
«Siempre en estos casos hacemos lo mismo. Les damos más noches de alojamiento sin cargo, regalos, excursiones, lo que podamos y ellos quieran recibir», indicó la funcionaria.
Longoni acompañó a los turistas italianos en todo momento, ya que estaban muy nerviosos tras perder todas sus pertenencias y dinero, y encontraron muchas más dificultades que los argentinos para sobrellevar la situación.
La funcionaria indicó que el intendente, Alberto Icare, que hace meses solicita la intervención de Gendarmería Nacional por considerar que la policía está desbordada, ayer volvió a comunicarse con el gobernador Miguel Saiz para protestar por la inseguridad creciente. «Esto hace mucho daño al turismo en Bariloche y alguna respuesta tiene que haber», refirió Longoni. (Télam)
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