Va a juicio el caso de la muerte en el geriátrico
Ocurrió en el 2013 en Cipolletti
CIPOLLETTI (AC).- El fiscal Marcelo Gómez elevó a juicio la causa por la muerte de un anciano en el geriátrico San Gabriel, que ocurrió en Cipolletti el 9 de julio de 2013. El fuego se inició por recalentamiento de un artefacto eléctrico y, como consecuencia, la línea se sobrecargó porque poseían una conexión de energía eléctrica del tipo domiciliaria. Al propietario le imputaron “homicidio y lesiones culposas”. Ocho ancianos y cuatro suboficiales de la Comisaría 24 estuvieron internados después del incendio. Algunos policías sufrieron intoxicación cuando intentaban rescatar a las personas y otros terminaron con quemaduras. Amoral Catalán, el hombre de 82 años que estaba en la habitación donde comenzó el fuego, murió diez días después a raíz de un paro cardiorrespiratorio. Otro paciente estuvo mucho tiempo internado en estado de gravedad pero después su salud mejoró y fue dado de alta. Dice el pedido de elevación a juicio: “respecto de la conducta desplegada por el imputado, la misma encuadra en la figura penal de homicidio culposo en concurso ideal con lesiones culposas por cuanto Pablo Pereyra, el acusado, tenía el deber de garante en relación a las personas que habitaban el inmueble desde el momento que decidió instalar allí un geriátrico y generó un riesgo mayor al permitido, proveyéndolos de un artefacto eléctrico prohibido para calefaccionarse (…) el incumplimiento deviene de no tener la habilitación necesaria para poder funcionar adecuadamente, empero Pereyra hacía funcionar igualmente su negocio desoyendo la normativa. ¿Por qué no tenía la habilitación? Por no cumplimentar los recaudos para funcionar”. En otra parte de la acusación fiscal se consigna que cuando la coordinadora de Fiscalización Sanitaria realizó una auditoría informó que había 10 camas y 11 pacientes, es decir, faltaba una cama. “No sólo no se preocupó por cumplir lo requerido sino que además hacía que funcione igual faltando también los barrales en los pasillos, luces en las camas, además de los caloventores”, dice la requisitoria. La causa fue elevada a juicio ayer, al fuero correccional de la Cámara Primera.