Versiones contradictorias sobre un crimen en Cinco Saltos
CINCO SALTOS (AC).- No hay detenidos por el crimen de Juan Morales, que ocurrió en la noche del viernes en Cinco Saltos. Los investigadores escucharon la versión que aportaron los familiares y algunos vecinos, se hicieron procedimientos para buscar nuevas pruebas, pero el caso todavía es un misterio. La autopsia arrojó como resultado que la víctima recibió al menos diez golpes en la cabeza con un objeto contundente. Presumen que el agresor utilizó un palo. Juan Emeregildo Morales tenía 60 años, era bombero retirado y convivía con uno de sus cuatro hijos en la casa de la calle Radonich, que es uno de los ingresos a la localidad desde la ruta 151, precisamente está a unos 300 metros del acceso. Cuando encontraron su cuerpo, ese ingreso de amplia doble mano permaneció cerrado por orden de la instrucción policial, a pesar de que la vivienda se encuentra en el fondo de un generoso terreno con frente a la calle. Por lo que se sabe hasta el momento, Morales padecía una enfermedad “de tipo neurológica”, revelaron las fuentes. Incluso había estado internado porque sufría convulsiones. En el último tiempo lo estaba visitando con frecuencia la madre de sus hijos, aunque ya no estaban en pareja. Los vecinos declararon que la mujer se acercaba para cuidarlo y ayudarlo con los quehaceres cotidianos. El viernes a la noche, el hijo lo encontró muerto y golpeado. Supuso que se había caído producto de una descompensación pero cuando intervino la Policía los investigadores desconfiaron de esa versión porque había signos que se condecían con un ataque. La autopsia arrojó como resultado que el cuerpo del hombre tenía diez golpes en la cabeza, con pérdida de masa encefálica. Suponen que lo agredieron con un palo, a pesar de que no se secuestró ningún elemento. “Hay versiones muy contradictorias, pero todo cierra en el círculo íntimo de Morales porque él le abrió la puerta a alguien conocido, no le robaron absolutamente nada”, reveló uno de los investigadores. La causa está a cargo del juez Santiago Márquez Gauna y del fiscal de homicidios Marcelo Gómez. El sábado se hizo un allanamiento y también practicaron un reconocimiento en la escena del hecho. Después trabajó la sección Canes de la Policía con pruebas odorológicas. La fiscalía también solicitó una serie de medidas probatorias que servirán para “cerrar la hipótesis”. A pesar de todas las pesquisas, hasta ayer, el crimen seguía siendo un misterio.