Vivir en el barro y padecerlo

Por Redacción

Más de 40 familias ocuparon hace dos años terrenos en la zona sur de ciudad y hoy se transformaron en el barrio Los Álamos (reconocido por el municipio). Ya con el invierno encima, es común observar cómo los vecinos se las ingenian desde la madrugada para sortear enormes charcos y el barro para salir a trabajar o a las madres con sus niños para tratar de llegar a la escuela.

“Ni siquiera los remises quieren entrar al barrio”, reveló Estrella Fernández. “Hace unos días tuve una crisis de asma y llegando a la escuela me desmayé esperando un auto que me lleve al hospital. De día se niegan a entrar por el estado de las calles y todas las noches se escuchan tiros, la policía tampoco se anima a entrar. Dejás algún material en el patio y al rato te lo roban”, agregó.

A su lado, Carina Rocha, otra de las voceras, resaltó que “todos somos hijos de este pueblo, pero parece que ahora -cuando más necesitamos ayuda del municipio-, nos han dejado olvidados. Hace un mes nos quejamos y trajeron algo de ripio, pero dejaron un canal al medio del mallín”. Por la otra calle, que limita con la escuela, “pasó una máquina y la destrozó, salimos y entramos al barrio totalmente embarrados”, graficó.

A su turno, Paola Martínez destacó también la necesidad “de colocar alguna luminaria, acá oscurece y es una boca de lobo. Tampoco hay una canilla pública, íbamos a buscar agua potable al patio de la escuela 272, pero ahora cambió la directora y nos cerró la puerta; tengo que ir a buscarla con mi bebé en brazos hasta la casa de mi mamá, a varias cuadras”.

“En la mayoría de los casos, estamos colgados de la luz y es un peligro por el riesgo permanente de incendios, hay mucha gente con bebés y una ambulancia o los bomberos directamente no pueden entrar. Edersa nos pide la apertura de los caminos internos y un papel donde diga que somos dueños del terreno. Todos los que están de concejales vinieron en campaña con un montón de promesas, pero ahora nos cansamos de ir a la comuna y siempre tienen alguna excusa para atendernos”, remarcó Oscar, otro de los vecinos.

Dos barrios

De igual manera, Carina Rocha reconoció la existencia “de dos barrios paralelos. Por un lado quedamos los que realmente necesitamos de un lugar para levantar una casita; pero también están los que tomaron un terreno para venderlo y allí vemos hoy a otra gente, que se las rebuscó para hacer terrible vivienda y hasta consiguieron la luz. Encima, hay unos cuantos que ni siquiera son de El Bolsón. Solamente logramos recuperar un lote para una familia humilde”.

Detalló enseguida que “muchos son ayudantes de albañil, otros trabajan en el monte o en casas de familia. Desde que empezamos la toma estamos anotados en provincia para que nos ayuden a mejorar la casa (hasta sillas y mesas nos prometieron), pero ahora nos dejaron olvidados; nos dijeron que el gobernador estaba muy ofendido con nosotros por haber ocupado esta tierra. Sabemos que está mal, pero no nos quedó otra porque ninguno llega a comprar un lote con los valores actuales”.

Se calcula que el 22% de la población de El Bolsón vive en 31 ocupaciones, que albergan a unas 4.600 personas.

Datos

Se calcula que el 22% de la población de El Bolsón vive en 31 ocupaciones, que albergan a unas 4.600 personas.

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