El Bolsón, el invierno de las pequeñas y grandes cosas: nieve, gastronomía, bienestar y algo más

Mientras los grandes centros de montaña compiten por cantidad de visitantes, El Bolsón hizo de la naturaleza y la calidad de vida su principal atractivo.

Por Lorena Vincenty

Cerro Perito Moreno. A pocos kilómetros del centro, el cerro combina esquí, snowboard, caminatas con raquetas y gastronomía en plena cordillera.

La lluvia cae fina sobre las calles de tierra y, lejos de arruinar el paseo, parece completar la escena. El Piltriquitrón asoma entre las nubes, los aromas de pan recién horneado y chocolate caliente salen de los locales del centro y las primeras nevadas comienzan a dibujar de blanco las laderas cordilleranas. En El Bolsón, el invierno no se vive como una temporada más, se habita.

A diferencia de otros destinos de montaña donde las multitudes marcan el ritmo, aquí las cosas suceden a otra velocidad. La localidad, ubicada sobre la Ruta 40 en el corazón de la Comarca Andina, combina nieve, bosques, gastronomía, cultura y bienestar en una propuesta que busca diferenciarse por la experiencia más que por el volumen.

Una nueva etapa comenzó en diciembre, con la creación de la Agencia de Turismo de El Bolsón, un organismo público-privado que reúne al municipio, la Cámara de Turismo, la Cámara de Comercio, la Asociación de Agentes de Viajes y el Concejo Deliberante. Adriana del Agua, presidenta de la entidad, explica que el desafío es construir políticas turísticas a través del consenso. «Estamos trabajando muy bien con el sector privado para definir las políticas turísticas que queremos llevar adelante», señala.

El Bolsón busca diversificar su oferta con propuestas culturales, gastronómicas, de aventura, bienestar y observación astronómica.

La funcionaria sabe de qué habla. Nació y creció en El Bolsón. Sus padres también nacieron allí y sus abuelos fueron pioneros de la localidad. Por eso, cuando describe el destino, lo hace desde una pertenencia profunda. «Vivimos rodeados de montañas, en un valle fértil, con una identidad muy marcada. Mucha gente llegó desde otros lugares y aportó su impronta, generando una comunidad muy especial. Acá se vive de una manera más desestructurada», cuenta.

La gran vedette del invierno sigue siendo el Cerro Perito Moreno. A apenas 25 kilómetros del centro ofrece pistas de esquí entre bosques de lenga, aerosillas, refugios, gastronomía de montaña, caminatas con raquetas y distintas propuestas de turismo activo. Sin embargo, Del Agua insiste en que la nieve es apenas una parte de la experiencia.

«Nuestro eslogan es ‘El Bolsón es estar bien’, y eso puede significar cosas diferentes para cada persona», explica. Para algunos será contemplar el Piltriquitrón, recorrer el Cerro Amigo, los Tres Miradores o el Bosque Tallado. Para otros será sentarse frente a un plato de cordero patagónico, probar hongos de la región, frutas finas, chocolates artesanales o un helado elaborado con producción local.

Caminar entre bosques, contemplar el Piltriquitrón y respirar aire puro son parte de la experiencia que define al destino.

La gastronomía es uno de los grandes pilares del destino. La oferta incluye desde restaurantes gourmet hasta pequeños productores de cerveza artesanal, gin, chocolates, alfajores y vinos. A eso se suma la Ruta Productiva, un recorrido que conecta chacras, emprendimientos gastronómicos y establecimientos donde se producen frutas, verduras, trufas y otros alimentos característicos de la región.

Pero el concepto de bienestar también tiene otra dimensión. «El Bolsón fue declarada Capital Nacional del Turismo de Bienestar y cuenta con más de once centros holísticos. Baños de gong, yoga, acupuntura y distintas terapias complementarias forman parte de una propuesta que atrae visitantes en busca de experiencias vinculadas al equilibrio físico y emocional», dice Del Agua.

La naturaleza completa el escenario. La localidad posee la red de refugios más extensa dentro del Área Natural Protegida Río Azul-Lago Escondido, además de senderos, miradores y paseos que permiten disfrutar la cordillera a pocos minutos del centro urbano. Uno de los puntos en los que se trabaja es en poder abrir refugios en invierno.

Y la mirada está puesta incluso más allá. «En febrero de 2027, El Bolsón será uno de los mejores puntos de la cordillera rionegrina para observar el eclipse solar anular, uno de los fenómenos astronómicos más importantes de los próximos años. Por eso el turismo astronómico comienza a ocupar un lugar cada vez más relevante dentro de la estrategia local».

La temporada pasada dejó una enseñanza. La escasez de nieve obligó a repensar la oferta y acelerar un proceso que ya estaba en marcha. «Me sorprende la cantidad de propuestas que han desarrollado los prestadores turísticos. Han sabido reinventarse constantemente», reconoce Del Agua.

Quizás por eso resulte tan difícil resumir qué es exactamente El Bolsón. Tal vez tenga más que ver con sensaciones que con atractivos concretos. Caminar bajo una llovizna fina, respirar aire puro, observar la cordillera desde una calle de tierra o sentarse sin apuro frente a una montaña. «Son experiencias simples que ayudan a bajar el ritmo y desestresarse. Eso es justamente lo que buscamos transmitir con el concepto de bienestar», afirma.

Pero más allá de los servicios o los atractivos turísticos, Del Agua cree que existe algo más profundo que explica el vínculo que tantas personas establecen con este rincón de la Patagonia. «El Bolsón tiene algo que moviliza y conecta a las personas. Invita a encontrar un equilibrio entre la mente, el cuerpo y el espíritu, algo que hoy hace mucha falta. Somos una sociedad muy heterogénea, pero con algo en común: el amor por este lugar». Y quizás allí, en esa definición sencilla, esté la mejor explicación de por qué tantos visitantes regresan una y otra vez.

El Bolsón fue declarado Capital Nacional del Turismo de Bienestar y ofrece propuestas vinculadas al equilibrio físico, mental y emocional.

Recomendados de Invierno


Cerro Perito Moreno

Si la Selección Argentina consigue la cuarta estrella en el próximo Mundial, quienes compren sus pases para esquiar esta temporada en el Cerro Perito Moreno podrán volver gratis en el invierno de 2027. Con el lema “Si pasa lo que todos queremos que pase…”, el centro de esquí de El Bolsón lanzó una promoción especial que estará vigente hasta el 15 de junio y que combina pasión futbolera con turismo de nieve.

La iniciativa forma parte de la estrategia de crecimiento del complejo, que ya se consolidó como el quinto centro de esquí más grande del país, con 25 kilómetros esquiables, 17 pistas y nueve medios de elevación.

La temporada también sumará propuestas exclusivas como el Catski, una experiencia que permite acceder en pisanieves a sectores remotos de la montaña para disfrutar descensos sobre nieve virgen y vistas privilegiadas de la Comarca Andina. Para participar de la promoción ingresar a: web: laderas.com.ar.

En materia de infraestructura hotelera gastronómica, el cerro Perito Moreno ofrece los servicios del hotel Apres, con un ski room (que permite salir y volver esquiando al alojamiento), y también un refugio en la base donde se puede alojar y comer. Asimismo, hay paradores en distintos sectores de la montaña con buena gastronomía.


El bosque que volvió a crecer


A solo 20 minutos del centro, el cerro Piltriquitrón alberga uno de los paseos más singulares de la Patagonia: el Bosque Tallado. Allí, más de 60 esculturas creadas sobre troncos quemados por antiguos incendios conviven con lengas, ñires y radales en regeneración.

En invierno, la nieve transforma el recorrido en una experiencia aún más especial, donde la madera tallada contrasta con el blanco del paisaje. Esta temporada, además, se suman los «Acústicos del Bosque», ciclos de música en vivo al aire libre con artistas de la Comarca Andina.

Más allá de la nieve

El Geomuseo, en el centro, ofrece una colección de rocas, minerales y piedras preciosas: buen plan para días de mal tiempo. En Mallín Ahogado, a 10 kilómetros, el Canopy Patagonia tiene tirolesas sobre bosques nevados. Los centros de bienestar del valle completan la oferta para quienes buscan desconexión antes que adrenalina.


Cómo llegar y dónde dormir


Desde Roca está a a de 610 km. Se llega por ruta 22 y por la ruta 40, principal puerta de acceso terrestre. Allí avanza un plan de mantenimiento impulsado por distintos sectores de la región. Quienes llegan desde otras provincias también pueden hacerlo a través de Bariloche y continuar el viaje por tierra hasta la Comarca Andina.

El Bolsón se distingue por una amplia oferta de alojamientos con atención personalizada. Predominan las cabañas, hosterías y pequeños hospedajes atendidos por sus propios dueños, aunque también hay hoteles de mayor categoría. Entre las opciones se destacan establecimientos con spa, jardines, vistas a la montaña y propuestas vinculadas al bienestar, una de las identidades que el destino busca fortalecer.

Ver alojamiento y actividades en: https://www.turismoelbolson.gob.ar/


Cerro Perito Moreno. A pocos kilómetros del centro, el cerro combina esquí, snowboard, caminatas con raquetas y gastronomía en plena cordillera.

La lluvia cae fina sobre las calles de tierra y, lejos de arruinar el paseo, parece completar la escena. El Piltriquitrón asoma entre las nubes, los aromas de pan recién horneado y chocolate caliente salen de los locales del centro y las primeras nevadas comienzan a dibujar de blanco las laderas cordilleranas. En El Bolsón, el invierno no se vive como una temporada más, se habita.

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