Finde en Alto Valle: una tarde en Los Jardines de Adelina, la casa de té estilo inglés

Los Jardines de Adelina está en Campo Grande y recibe visitantes de todo el Alto Valle. Llegan a tomar un té estílo inglés, con delicias y aire de chacra, allí dónde comienzan a crecer algunas plantas de té.

Carmen además de sommelier de té es productora y plantó té con unos clones que les mandaron desde Misiones.

Ir a un lugar tranquilo rodeado de naturaleza, frutales en flor y sentarse a tomar un té al estilo inglés, con delicias dulces y saladas es un gran plan. Si bien la primavera es un momento ideal, todo el año se presta para hacerlo y es por eso, que Carmen Manzo armó en Villa Manzano, cabecera del municipio de Campo Grande, una casa de té a la que llamó Los Jardines de Adelina.

La casa de té está abierta desde marzo del año pasado, en una parcela de tres hectáreas en las que antes se cosechaban manzanas. Cuando la variedad ya no se pudo comercializar Carmen pensó que hacer. Estaba su casa y un tenía un quincho grande. Quería seguir aprovechando la tierra irrigada y productiva.

“En algún momento tuve un emprendimiento gastronómico y siempre me llamaron la atención esas señoras que salían a tomar el té . En el 2002 no había carreras, no era tendencia, averigüé y encontré una carrera de sommelier de té. Era en Buenos Aires así que viaje un año y medio a la Escuela Argentina de té, hice la carrera y me atrapó mucho más”.

Fue así que poner una casita de té comenzó a ser su norte. Por otro lado, esta infusión, le recordaba a su abuela que ya no está, porque ella siempre los esperaba y preparaba unas tisanas con hierbas para compartir. Sin dudas el nombre Adelina sería en su honor.

Hasta abrir las puestas, el proceso de inversión fue largo. Fueron años en los que se dedicó a la compra de la vajilla. “Son antigüedades, así que fui disfrutando todo ese camino. En cada viaje, paseamos y fuimos buscando piezas originales y todo de porcelana. Dije, voy a hacer algo temático, y todo es en estilo inglés”, cuenta.

Los nombres de las meriendas son especiales y tienen que ver con la Patagonia. Por ejemplo tienen una que se llama de la Comarca Andina. “Son nombres estratégicos, siempre adaptándonos a nuestra provincia, a nuestra región a nuestros lugares turísticos. Ésta, por ejemplo, es con una taza de chocolate, un licuado de arándanos y una proporción de torta”, describe.

Plantar té en Patagonia

Carmen viene de la producción y a esa actividad dedica gran parte de su tiempo. Sigue trabajando con su padre en el cultivo de peras y manzanas, es tercera generación de productores.

“Por eso dije ‘¿qué puedo hacer?’ Tengo que traer plantas de té y producir. Hicimos un experimento en esta tierra, y trajimos unos clones que nos mandaron desde Misiones. Ya van tres años y se fueron adaptando con la asistencia profesional de un ingeniero. Están todavía chiquitas, pero la idea es que crezcan y la gente que venga, pueda conocer una planta de té, cosecharla, ver cómo es el proceso de secado para que ellos lo puedan infusionar en su casa”.

Cuándo ir y cómo llegar a la casa de té

Abren jueves, viernes y sábados y el segundo domingo de cada mes con una reserva previa. El horario, es de las 5 de la tarde hasta 20:30 horas. Tienen una opción sin Tac. Hay teteras para dos, para cuatro o teteras para ocho y el máximo de las mesas son hasta diez.

El ingreso de los niños es a partir de los 12 años, para relajarse, salir de la rutina con encuentros tranquilos entre amigos o pareja.

«Estamos en Campo Grande Río Negro, sobre la ruta provincial N°69 camino a Las Bodegas y Vaca Muerta. En la puntita del mapa en el noroeste de la provincia de Río Negro», concluye Carmen e invita a tomar el té con una tetera que sí se ve.


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