Zulema, ejemplo de mujer
Mañana 8 de marzo, conmemoramos el día de la mujer, nos reunimos, recordamos a muchas que nos han marcado y nos continúan enseñando. Antes de esa hora, quiero escribir sobre una en especial, Zulema Morales. Nació en Bolsón y hace 21 años que se vino a vivir a Bariloche, más exactamente al barrio 2 de abril, uno de los barrios más vulnerables, cercano al basural.
Formó una familia numerosa, tiene ocho hijos, y supo dar pelea a la vida capturada por la inmediatez y la supervivencia del día a día. Junto a otras familias que tuvieron que soportar el horror de las consecuencias de políticas neoliberales, logró conformar la ARB (Asociación de recicladores de Bariloche), la cual preside.
Sus comienzos fueron muy duros, sobre todo porque debió enfrentar a los poderes de turno con sus dilemas éticos por todos conocidos tales como silenciarlos con planes y subsidios miserables, diversas situaciones desbordantes, indiferencia del Otro institucional, las no respuestas oportunas a su lucha, las condiciones infrahumanas para llevar a cabo su tarea como el incesante, corrosivo y lacerante frío del galpón donde a tientas busca junto con otros hacer de su trabajo una actividad que la dignifique no solo en su capacidad de trabajadora sino también como cuidadora de nuestro medio ambiente.
Ella nos enseña sobre conceptos que el capitalismo borra cada vez que nace un nuevo día, el concepto de solidaridad y justicia, la noción de conjunto. También, con el deseo expectante de una vida ya no tan marcada por esa inmediatez del principio, sino con la preocupación y fuerza de lucha constante. Todos los días, Zule aguarda la llegada de los camiones que van a verter los residuos que generamos todos nosotros. Junto con cras, tantea sensiblemente las bolsas, separa lo que aún nosotros no hacemos en nuestros domicilios ( porque nos cuesta cambiar el hábito) pero ella, incansablemente lo continúa haciendo, recupera vidrio, cartón y papel, plásticos y metales.
En nuestra última reunión de GIRSU (gestión integral de residuos sólidos urbanos. nos contó sus ganas de armar un proyecto de Guardianes ambientales, para los pibes y pibas de su barrio, que los subjetivaría en su condición de trabajadores y cuidadores del ambiente.
Por todo el amor y garra que le sabe poner a lo que hace, le dedico estas palabras en la víspera de la conmemoración del día internacional de la mujer porque creo firmemente que también hay que mostrar los ejemplos de lucha vivientes que vemos, escuchamos, compartimos y sentimos de todas aquellas que están alrededor y cerca nuestro y de esta manera reconocerla con todas las letras y cariñoso afecto.
Analía Portalet