Francia prohíbe las llamadas comerciales sin consentimiento: cómo funciona la nueva ley y cuáles son las multas
Francia endureció las reglas contra el telemarketing: las empresas deberán contar con autorización previa para realizar llamadas comerciales y podrán enfrentar fuertes multas si incumplen la nueva normativa.
Francia puso en marcha una de las restricciones más contundentes de Europa contra las llamadas comerciales no deseadas. Desde el 11 de agosto de 2026, las empresas ya no pueden llamar a un consumidor para ofrecerle productos o servicios si antes no obtuvieron su consentimiento expreso, salvo algunas excepciones previstas por la legislación.
El cambio invierte por completo el sistema que funcionaba hasta ahora. En lugar de obligar a las personas a anotarse en una lista para dejar de recibir llamadas, son las compañías las que deben demostrar que el usuario aceptó previamente ser contactado.
La reforma está contemplada en la legislación aprobada en 2025 y su entrada en vigencia estaba prevista para este 11 de agosto. El Código de Consumo francés establece que el consentimiento debe ser libre, específico, informado, inequívoco y revocable, además de surgir de una acción clara del consumidor.
Francia cambia las reglas para terminar con las llamadas comerciales no deseadas
Hasta ahora, Francia utilizaba Bloctel, un servicio gratuito en el que los consumidores podían registrar sus números telefónicos para manifestar que no querían recibir llamadas publicitarias.
El nuevo esquema cambia la lógica: el telemarketing queda prohibido por defecto y solamente puede realizarse cuando existe una autorización previa o cuando se cumplen determinadas excepciones.
De hecho, con la entrada en vigencia del nuevo sistema, Bloctel deja de ser necesario y cesa su funcionamiento, según informó el portal oficial de la administración francesa.
La medida busca responder a un problema extendido. Las autoridades estiman que alrededor de tres de cada cuatro habitantes de Francia recibían al menos una llamada comercial no solicitada por semana, mientras que muchas personas sufrían varios contactos de este tipo. En 2024, once organizaciones de consumidores habían reclamado conjuntamente una prohibición más estricta.
Según consignó Infobae, la nueva legislación cuenta con el respaldo del gobierno del presidente Emmanuel Macron y busca limitar las prácticas comerciales intrusivas y reforzar la protección de los consumidores frente a posibles fraudes.
Qué se considera consentimiento para recibir una llamada comercial
No alcanza con que una empresa tenga el número telefónico de una persona. Debe poder demostrar que obtuvo previamente su autorización para utilizarlo con fines de prospección comercial.

La reglamentación establece además que el consentimiento tiene una validez máxima de un año. Las empresas deben conservar las pruebas que acrediten esa autorización durante al menos tres años y ponerlas a disposición del consumidor cuando este las solicite.
El usuario también puede retirar el consentimiento en cualquier momento. Una vez revocado, la compañía ya no puede seguir realizando llamadas promocionales amparándose en aquella autorización.
Además, si una empresa recoge el número telefónico de un consumidor, debe informarle que cualquier futura utilización de ese dato para realizar prospección comercial requerirá previamente su consentimiento.
Las excepciones: cuándo una empresa sí puede llamar
La prohibición no significa que desaparezca absolutamente toda comunicación comercial por teléfono.
Una de las principales excepciones se produce cuando ya existe un contrato vigente entre el consumidor y la empresa. En esos casos, la compañía puede contactarlo para ofrecer productos o servicios relacionados o complementarios con aquello que ya contrató.
También existe una excepción específica para la comercialización de suscripciones a diarios, publicaciones periódicas y revistas, contemplada expresamente en el Código de Consumo francés.
Hay sectores en los que las restricciones son todavía mayores. Las autoridades francesas señalan que el telemarketing está totalmente prohibido en ámbitos como la renovación energética, la adaptación de viviendas para personas mayores o con discapacidad y las ofertas vinculadas con cuentas personales de formación.
Multas de hasta 375.000 euros para las empresas
El incumplimiento puede resultar particularmente costoso. Las multas administrativas pueden alcanzar los 75.000 euros cuando el infractor es una persona física y los 375.000 euros cuando se trata de una persona jurídica, de acuerdo con el Código de Consumo francés.
La nueva legislación incorpora además otra consecuencia relevante: un contrato celebrado como resultado de una llamada comercial realizada en violación de estas reglas puede ser declarado nulo.
Las personas que continúen recibiendo llamadas abusivas o no autorizadas podrán denunciarlas a través de SignalConso, la plataforma oficial de la Dirección General de Competencia, Consumo y Represión de Fraudes (DGCCRF).
Las empresas también tienen horarios limitados para llamar
Incluso cuando existe consentimiento, las compañías deben respetar las franjas establecidas para este tipo de comunicaciones.
Actualmente, las llamadas comerciales están permitidas de lunes a viernes, de 10 a 13 y de 14 a 20, mientras que están prohibidas los sábados, domingos y feriados.
Una empresa solamente puede comunicarse fuera de esas franjas cuando el consumidor haya aceptado expresamente recibir una llamada en una fecha y horario determinados, y la compañía pueda demostrar esa autorización.
La medida también genera impacto fuera de Francia
La decisión francesa podría tener consecuencias económicas más allá de sus fronteras. Uno de los países que sigue especialmente de cerca la implementación es Marruecos, donde funcionan numerosos centros de atención telefónica que trabajan para compañías francesas.
El ministro de Empleo marroquí, Younes Sekkouri, advirtió que hasta 50.000 puestos de trabajo podrían verse afectados por el cambio. El sector de los call centers recibió cerca de 100 millones de dólares en inversiones y genera más de 1.000 millones de dólares anuales en ingresos en ese país, de acuerdo con datos recogidos por Associated Press.
Sin embargo, representantes de la industria marroquí remarcaron que el telemarketing tradicional representa actualmente apenas entre el 15% y el 20% de la actividad, debido a la diversificación hacia otros servicios.
Francia pasa del “no quiero que me llamen” al “acepto que me llamen”
La diferencia central del nuevo modelo puede resumirse en un cambio de lógica. Antes, el consumidor tenía que manifestar que no quería recibir publicidad telefónica. Ahora sucede exactamente lo contrario: la empresa necesita demostrar que la persona dijo previamente que sí.
Francia se suma así a otros países europeos que endurecieron sus políticas contra el telemarketing. Alemania mantiene desde hace años un sistema basado en el consentimiento previo y Países Bajos también reforzó recientemente sus restricciones.
Con la nueva legislación, tener el número de teléfono de un potencial cliente ya no habilita a una compañía francesa a llamarlo para venderle algo. Desde ahora, el punto de partida es la prohibición y la autorización del consumidor se convierte en la llave para cualquier contacto comercial.
Con información de Infobae y medios
Francia puso en marcha una de las restricciones más contundentes de Europa contra las llamadas comerciales no deseadas. Desde el 11 de agosto de 2026, las empresas ya no pueden llamar a un consumidor para ofrecerle productos o servicios si antes no obtuvieron su consentimiento expreso, salvo algunas excepciones previstas por la legislación.
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