Vaca Muerta: eficiencia, tecnología y talento, las claves para sostener el próximo salto

Durante el encuentro "Shale in Argentina", empresas de servicios analizaron los desafíos que enfrentará la industria para acompañar el crecimiento proyectado de la actividad. Electrificación, digitalización, inteligencia artificial y formación de recursos humanos estuvieron entre los principales ejes del debate.

Redacción

Por Redacción

Los empresarios coincidieron en que el sector ya demostró una importante capacidad de crecimiento.

Los empresarios coincidieron en que el sector ya demostró una importante capacidad de crecimiento.

Vaca Muerta cuenta con la capacidad y la experiencia necesarias para acompañar una nueva etapa de crecimiento de la actividad, aunque el próximo salto exigirá sostener las mejoras en productividad, incorporar nuevas tecnologías, ampliar la infraestructura y acelerar la formación de personal especializado.

Este fue uno de los principales consensos durante el bloque dedicado a los servicios petroleros en el encuentro «Shale in Argentina: Unleashing Vaca Muerta to the worls», celebrado en Houston, Estados Unidos, y organizado por el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG) y la seccional IAPG Houston. La quinta edición del evento cuenta con la presencia de las empresas líderes del sector y los gobiernos, apuntando a atraer inversiones extranjeras directas.

En el bloque expusieron cuatro referentes de primer nivel técnico: Patricio Whitney, Managing Director para Argentina, Bolivia y Chile de SLB; Carlos Blanc, Global Director of Services Supply Chain de Tenaris; Miguel Di Vincenzo, Gerente General de SPI; y Luis Perdomo, PSL Global Operations Manager de Halliburton.

La discusión moderada por María Mina (IAPG Houston) giró en torno a una pregunta central: si la industria argentina está preparada para escalar su capacidad frente a una nueva expansión de Vaca Muerta. 

Los empresarios coincidieron en que el sector ya demostró una importante capacidad de crecimiento, aunque remarcaron que la próxima etapa requerirá nuevas inversiones y una mayor coordinación entre operadores, compañías de servicios, proveedores, trabajadores y organismos públicos.

Un consenso general es que Vaca Muerta demuestra que la industria argentina puede aumentar significativamente su escala operativa.

Más actividad con mayor eficiencia


Según explicó Di Vincenzo la industria registró un fuerte crecimiento entre 2024 y 2025 y proyectaba mantener esa tendencia durante los años siguientes. La respuesta del sector, señaló, estuvo vinculada principalmente a una mayor eficiencia.

Entre los factores que mencionó se encuentran la renovación de equipos, la incorporación de nuevas tecnologías, la digitalización de las operaciones y los programas de capacitación. Como ejemplo del impacto de estas mejoras, señaló que la cantidad de etapas realizadas por día pasó de alrededor de siete a doce.

Sin embargo, advirtió que el crecimiento futuro también requerirá ampliar la capacidad instalada. En ese sentido, mencionó la necesidad de sumar nuevos equipos y sostuvo que la competencia por estos recursos será cada vez mayor en Latinoamérica.

La disponibilidad de personal calificado fue otro de los desafíos destacados. La industria, sostuvo, necesitará más trabajadores y profesionales especializados para acompañar el aumento de la actividad.


Los desafíos frente al aumento de la escala operativa


Luis Perdomo afirmó que la evolución de Vaca Muerta demuestra que la industria argentina puede aumentar significativamente su escala operativa.

Recordó que años atrás determinados niveles de actividad representaban un desafío para el sector, mientras que actualmente se alcanzaron volúmenes muy superiores. Para el ejecutivo, esa evolución demuestra que la industria dispone de experiencia, equipos y conocimientos para acompañar una nueva fase de expansión.

No obstante, consideró que el próximo salto requerirá avanzar en varios frentes simultáneamente. Entre ellos, destacó la incorporación de tecnología, el fortalecimiento de la infraestructura y la disponibilidad de trabajadores con las competencias necesarias.

También remarcó la importancia de construir un ecosistema capaz de acompañar el crecimiento. En esa tarea, consideró necesario coordinar los esfuerzos de las empresas operadoras, las compañías de servicios y otros actores vinculados a la actividad.

Por su parte, Patricio Whitney planteó que el crecimiento futuro no dependerá únicamente de incorporar más capacidad, sino también de encontrar nuevas formas de aprovechar de manera más eficiente los recursos existentes.

Uno de los desafíos, sostuvo, será identificar los límites técnicos de las operaciones y determinar qué tecnologías permitirán superarlos. En ese sentido, destacó la importancia de continuar innovando, aunque diferenció la innovación de la simple incorporación de nuevas herramientas.

El ejecutivo también puso el foco en la formación de recursos humanos. A medida que aumente la actividad, consideró, será necesario desarrollar nuevas capacidades y preparar a trabajadores locales para responder a las demandas de una industria de mayor escala.

La colaboración entre empresas y otros actores del sector será fundamental en ese proceso. Las compañías, explicó, deberán combinar su experiencia y tecnología global con el aprendizaje acumulado en las operaciones locales.


Tecnología para producir más y reducir costos


La innovación tecnológica ocupó un lugar central en el debate. Los ejecutivos coincidieron en que la siguiente etapa de desarrollo de Vaca Muerta estará estrechamente vinculada con la electrificación, la sustitución parcial del diésel por gas, el uso de equipos dual fuel, la digitalización y una mayor incorporación de inteligencia artificial.

En ese sentido, Perdomo aseguró que la transición tecnológica dejó de ser una posibilidad futura para convertirse en una realidad operativa. Halliburton, adelantó, se encuentra próxima a incorporar una primera flota eléctrica de fractura y prevé contar con dos equipos de este tipo durante el próximo año.

Además, explicó que cerca del 50% de la flota existente de la compañía ya fue convertida para operar con nuevas alternativas de combustible, mientras la empresa avanza en el desarrollo de la tecnología y en la preparación de la cadena de proveedores local.

El desafío, agregó, no se limita a incorporar nuevos equipos. También será necesario garantizar servicios, repuestos y asistencia técnica para sostener estas tecnologías en el campo y alcanzar los niveles de eficiencia proyectados.

La digitalización y la inteligencia artificial también fueron señaladas como herramientas fundamentales para acompañar el crecimiento de la actividad. Di Vincenzo destacó el potencial de los sistemas capaces de monitorear grandes cantidades de equipos en tiempo real y anticipar posibles fallas antes de que afecten las operaciones.

El objetivo, explicó, es avanzar hacia un mantenimiento cada vez más predictivo, utilizando los datos generados por sensores y sistemas de monitoreo para detectar problemas con anticipación y planificar las intervenciones necesarias. Además, la incorporación de estas tecnologías también podría permitir operar una mayor cantidad de activos con estructuras más eficientes.

Withney coincidió en que la inteligencia artificial, las operaciones autónomas, el trabajo remoto y la digitalización tendrán un papel creciente en la próxima etapa de la industria. Sin embargo, planteó que el desafío será encontrar aplicaciones concretas que permitan aumentar la escala y mejorar el desempeño operativo.


El desafío de construir un ecosistema para el crecimiento


Carlos Blanc, en tanto, se refirió a la necesidad de acompañar el crecimiento de la actividad con servicios y soluciones capaces de responder a las particularidades del mercado argentino.

Si bien varios de los detalles técnicos de su exposición requieren una revisión adicional debido a problemas en la transcripción, su intervención reforzó uno de los conceptos centrales del panel: el crecimiento de Vaca Muerta requerirá inversiones, innovación y una mayor integración entre los distintos componentes de la cadena de valor.

La expansión de la producción tendrá un efecto directo sobre toda la cadena. A medida que aumente la actividad, también será necesario ampliar la capacidad logística, fortalecer la infraestructura y desarrollar proveedores locales.

La tecnología y los equipos, coincidieron los cuatro empresarios, son elementos fundamentales, pero no suficientes. La formación de trabajadores, la disponibilidad de recursos humanos especializados y la coordinación de toda la cadena serán determinantes para sostener el próximo salto.

El consenso de la conferencia fue que la industria argentina ya demostró que puede crecer y mejorar sus niveles de eficiencia. El desafío ahora será anticiparse a la próxima etapa, realizar las inversiones necesarias y construir un ecosistema capaz de acompañar una Vaca Muerta de mayor escala.


Vaca Muerta cuenta con la capacidad y la experiencia necesarias para acompañar una nueva etapa de crecimiento de la actividad, aunque el próximo salto exigirá sostener las mejoras en productividad, incorporar nuevas tecnologías, ampliar la infraestructura y acelerar la formación de personal especializado.

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