Azúcar y edad biológica: el alimento cotidiano que podría acelerar el envejecimiento celular

Un estudio encontró una asociación entre un mayor consumo de azúcar agregada y una edad biológica más avanzada, incluso entre personas con una alimentación saludable. Qué cantidad analizaron y qué significa el hallazgo.

Redacción

Por Redacción

Una investigación encontró una asociación entre el consumo de azúcares agregados y un mayor envejecimiento a nivel celular. El efecto apareció incluso entre personas que mantenían una alimentación considerada saludable. Cuánto azúcar consumían y qué significa realmente el hallazgo.

Comer frutas y verduras, elegir cereales integrales y mantener una alimentación rica en nutrientes son hábitos asociados a una mejor salud. Sin embargo, hay un ingrediente muy presente en la alimentación cotidiana que podría jugar en sentido contrario: el azúcar agregado.

Una investigación de la Universidad de California en San Francisco (UCSF) encontró que un mayor consumo de azúcar agregada se relacionó con una edad biológica más avanzada a nivel celular, incluso entre mujeres cuya alimentación general era saludable.

El dato resulta especialmente interesante porque los investigadores no analizaron solamente qué comían las participantes. También estudiaron marcadores epigenéticos, utilizados para estimar cómo envejecen las células más allá de la edad que indica el documento.

Azúcar y edad biológica: qué encontró el estudio


El trabajo analizó a 342 mujeres de mediana edad, con una edad promedio de 39 años. Los científicos compararon sus patrones alimentarios con una medida conocida como GrimAGE2, uno de los llamados relojes epigenéticos utilizados para estudiar el envejecimiento biológico.

Las participantes consumían, en promedio, 61,5 gramos de azúcar agregada por día, aunque existían grandes diferencias: algunas ingerían menos de 3 gramos diarios y otras llegaban a consumir más de 300 gramos.

Los resultados mostraron dos tendencias.

Por un lado, una alimentación con mayor calidad nutricional se relacionó con células biológicamente más jóvenes. Por otro, cuanto mayor era la cantidad de azúcar agregada consumida, mayor tendía a ser la edad epigenética.

Y esa asociación apareció independientemente de la calidad general de la dieta.

¿Cuánto podría influir el azúcar en el envejecimiento?


Uno de los cálculos realizados por los investigadores permite dimensionar el hallazgo.

Según explicó la autora principal, Elissa Epel, eliminar unos 10 gramos diarios de azúcar agregada podría asociarse con un retroceso de aproximadamente 2,4 meses en el reloj biológico, si esa reducción se mantiene en el tiempo.

Diez gramos no representan una cantidad demasiado grande: equivalen aproximadamente a dos cucharaditas y media de azúcar.

Sin embargo, esto no significa que simplemente dejar de consumir esa cantidad vaya a “rejuvenecer” automáticamente las células. El trabajo es observacional y detectó una asociación, por lo que no permite demostrar una relación directa de causa y efecto.

No es el azúcar de una fruta


Hay una diferencia importante: el estudio se concentró en los azúcares agregados, no en los naturalmente presentes en alimentos como frutas o leche.

Se considera azúcar agregada a aquella incorporada durante la elaboración o preparación de alimentos y bebidas. Puede aparecer en productos evidentes, como gaseosas, golosinas, galletitas y postres, pero también en otros donde su presencia resulta menos perceptible.

Salsas industriales, cereales para el desayuno, yogures saborizados, barras de cereal, bebidas energéticas y algunos panes pueden aportar cantidades importantes.

Por eso, reducir el azúcar agregado no implica necesariamente eliminar todos los carbohidratos ni dejar de consumir fruta.

¿Por qué el azúcar podría relacionarse con un envejecimiento más rápido?


Los autores señalan que el consumo elevado de azúcar agregada está relacionado con procesos metabólicos que pueden favorecer inflamación y estrés oxidativo, dos fenómenos vinculados con el envejecimiento y distintas enfermedades crónicas.

En cambio, las dietas ricas en vitaminas, minerales, antioxidantes, fibra y otros nutrientes mostraron una relación con una menor edad epigenética.

La investigación evaluó especialmente patrones alimentarios similares a la dieta mediterránea, caracterizada por una presencia importante de frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos y aceite de oliva.

Comer saludable no siempre compensa el exceso de azúcar


Este es posiblemente el aspecto más llamativo del trabajo.

Una persona puede mantener muchos hábitos nutricionales favorables y, al mismo tiempo, consumir más azúcar agregada de la que imagina a través de bebidas y alimentos procesados.

Los resultados sugieren que una alimentación rica en nutrientes podría favorecer un envejecimiento celular más saludable, pero que reducir los azúcares agregados podría aportar un beneficio adicional.

De todos modos, los investigadores remarcan la necesidad de continuar estudiando esta relación en poblaciones más amplias y durante períodos más prolongados.

Por ahora, el hallazgo no permite decir que el azúcar sea capaz, por sí sola, de determinar cuánto envejece una persona. Sí suma evidencia sobre algo mucho más concreto: la calidad general de la dieta importa, pero también importa cuánto azúcar agregada se consume dentro de ella.

Fuente principal: Universidad de California en San Francisco (UCSF)


Una investigación encontró una asociación entre el consumo de azúcares agregados y un mayor envejecimiento a nivel celular. El efecto apareció incluso entre personas que mantenían una alimentación considerada saludable. Cuánto azúcar consumían y qué significa realmente el hallazgo.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora

Comentarios