A cuchilladas mató a un joven e hirió a la novia
Una pareja discutía en una esquina céntrica cuando un desconocido salió en defensa de la chica. Sacó el arma y los atacó
NEUQUEN (AN).- Un joven de 22 de años fue salvajemente asesinado y su novia -de la misma edad- gravemente herida por un desconocido que bajó de una moto e intervino en la pelea de pareja con un cuchillo de gran tamaño «tipo Rambo».
Luego del ataque, el asesino y otro joven que lo acompañaba en la moto miraron por algunos segundos al muchacho que quedó tirado en el piso, envolvieron el cuchillo con una franela y se marcharon en el rodado.
Los testigos amigos de la pareja e incluso la joven herida dijeron que no conocían al agresor ni a su acompañante.
El hecho se produjo ayer alrededor de las seis y media en la esquina de Rivadavia y Buenos Aires cuando Richard Durán Soto y Azul Cano -dos chicos de 22 años- discutían en la vereda del edificio Rivadavia. Habían pasado la noche en un local nocturno de la calle Rivadavia, donde comenzó la discusión.
La pelea, según testigos, si bien era fuerte pero no violenta. En plena discusión, un joven bajó de una moto que estacionó en la esquina y le pidió a Richard que no trate mal a la muchacha. La reacción del joven no se hizo esperar e increpó al desconocido diciéndole que nada tenía que hacer, que no tenía porqué meterse y que esas eran cosas de pareja. Enseguida hubo una pelea a trompadas en la que el desconocido se llevó la peor parte pues una trompada le hizo sangrar la nariz. Fue en ese momento que el otro muchacho que había llegado en la moto le alcanzó una franela con algo adentro: era un cuchillo grande y muy filoso con algunos bordes de corte parecido al que el actor Silvester Stallone usó en la película «Rambo».
Con ese cuchillo, punzó a Richard Durán Soto dos veces en la panza y otras dos en el pecho sin que Azul se percatara pues todo fue muy rápido y a esa altura ella lloraba apoyada en una amiga. El muchacho dio algunos pasos antes de quedar tendido en el piso y cuando Azul reaccionó sintió que acero del cuchillo le atravesaba el abdomen.
«El pibe se quedó mirando un ratito, guardó el cuchillo en la franela y se fue con el que estaba en la moto, que parece que medio lo incitó para que usara el cuchillo», sostuvo una amiga de Azul.
Richard, quien vivía en el barrio Villa María y trabajaba en un conocido comercio de venta de ropa, falleció ayer a las tres de la tarde en la sala de terapia intensiva del hospital Castro Rendón. Su mamá era esperada anoche pues estaba de paseo en Chile.
Azul fue intervenida al mediodía: el cuchillo le abrió el estómago, le afectó el intestino y tocó su columna. Su estado era delicado pero había indicios de recuperación.
La joven terminó sus estudios como asistente de laboratorio y está completando otros como técnica en farmacia. Vive en el centro de esta ciudad y sus padres están en Bahía Blanca desde donde viajaron con urgencia para llegar entrada la tarde.
La fiscal de Graves Atentados Contra las Personas, Sandra González Taboada se reunió por la tarde con el personal de Seguridad Personal en el centro de la ciudad y hay una intensa búsqueda de los misteriosos jóvenes que andaban en la moto.
Hasta ayer por la noche, Azul Cano no sabía que su novio había muerte y sus amigas no se explicaban lo que pasó.
«Tenían discusiones de pareja como las tienen todos pero se querían y llevaban mucho tiempo juntos. Habían estado en (…) -un local de la calle Rivadavia- y empezaron a discutir adentro por cosas de pareja. La siguieron afuera y ahí fue cuando aparecieron estos chicos en la moto, quién iba a pensar que iban a hacer esto, es una locura», sintetizó una joven amiga de Azul.