“Ahora la Justicia tiene la palabra”
El tema contaminación viene siendo denunciado desde hace años por pobladores, entidades y medios. Hace meses, quizás un año, la Defensoría del Pueblo de Río Negro oficializó el reclamo ante AIC y recientemente lo expuso en la Legislatura rionegrina. La contaminación, cual un solapado reptil, casi invisible, crece día a día sin que lo advirtamos. Sus consecuencias son enormes hoy y peor a futuro. Está creada, principalmente, por el vertido sin tratar de los efluentes cloacales e industriales en la cuenca de los lagos cordilleranos y los ríos Limay, Neuquén y Negro. El otro factor es la proliferación por doquier de los basurales. Son meros vertederos a cielo abierto, muchos municipales y otros espontáneos, en tierras despobladas. El tema contaminación tomó vuelo en los años 2013y 2014. El diario “Río Negro” en su edición del 31/5/2013 demostró su gran magnitud. Con datos dados por los entes oficiales (DPA rionegrino, EPAS neuquino, etc.), reveló que del total de efluentes cloacales de ambas provincias, el 65% es vertido crudo (sin tratar) a los acuíferos mencionados. En cuatro páginas, población por población, daba los datos comenzando por la bella Angostura, que no tiene ninguna planta; culminaba con el espanto: Neuquén capital, solo a través de su planta Tronador envía al río Negro setenta millones de litros diarios sin tratar. Sí, 70.000.000 litros/día. Nunca hubo reacción o respuesta a este informe de parte de los entes responsables –gobiernos, DPA, AIC– ni tampoco acciones tendientes a dar solución. Por eso creemos que debe destacarse: la Justicia federal tomó el problema. Recientemente, ante el Juzgado Federal de General Roca, a cargo del Dr. Jorge García Davini, fue presentada una denuncia por la senadora nacional Magdalena Odarda y los legisladores Bautista Mendioroz, Leonardo Ballester y Jorge Ocampos. A ésta se sumó como querellante la Defensoría del Pueblo de Río Negro a través de sus representantes, Dres. Mariza A. Gayone y Manuel A. Castañeda. Ahora la Justicia tiene la palabra y la población toda espera de ella que tenga vocación y poder para defender una prerrogativa constitucional: el derecho a un medioambiente sano. Y espera que se comprenda que no se trata de una mera contaminación puntual, en la Isla Jordán de Cipolletti, por ejemplo, sino de toda la cuenca, desde los lagos a Viedma. Y que los gobiernos asuman su responsabilidad y den soluciones. Deben construir en tiempo perentorio las plantas de tratamiento necesarias, previendo el crecimiento poblacional. Son responsables directos, por ser contaminantes activos, e indirectos, por omisión; son quienes tienen el deber (legislado) y el poder de impedir los ilícitos contaminantes de terceros: efluentes industriales, explotación petrolífera, agroquímicos, etc. Deben ejercer su obligación de control y sanción, cuando corresponda. El agua es fuente básica de vida. Máxime en esta zona esteparia y casi sin lluvias. Esperamos que la Justicia pueda evitar que el río Negro, último receptor, se convierta en el Riachuelo valletano. Carlos H. López DNI 4.820.317 Roca
Carlos H. López DNI 4.820.317 Roca