“Albañil, guitarrero y cantor”
Se llamaba igual que yo. Tocaba la guitarra igual que yo. Amaba los tangos, milongas, valses, como así también la música autóctona, exactamente igual que yo.
Le gustaban las reuniones familiares, las bromas, el truco, el asado y los amigos. Era un producto nacional, albañil, hincha de Boca, quería entrañablemente a su Ford Falcon y a su Entre Ríos natal. Vivió siempre con la misma mujer, que le dio la friolera de nueve hijos, y un amor que ni la muerte pudo deshacer.
A pesar de su apariencia ruda era un tierno, que se conmovía fácilmente y derramaba lágrimas brotadas del corazón ante cualquier situación emotiva.
Un buen día, en una reunión familiar, dijo con su característico vozarrón: “Escuchen todos, cuando yo me muera, mi guitarra va a quedar pa’l Coqui”. Así fue como su flamante viola junto con el estuche y otros accesorios quedaron en mi poder. Esa fue la herencia que me dejó. Hoy la tengo un poco abandonada, pero cada vez que la empuño, en la soledad de mi habitación, por algún motivo inexplicable la puerta se abre sola, sin ninguna corriente de aire ni causa alguna que lo justifique. A mí me gusta fantasear que él vuelve de donde sea que se encuentre a escucharme tocar su querida guitarra. Ya prácticamente no acudo al cementerio a visitarlo, porque sé que no está ahí.
Él era un tipo vital, jovial, dicharachero y de espíritu familiero. Lo que encuentro en su “última morada” es un silencio mortal que me indica a gritos que se fue para siempre.
Hoy quisiera que alguien invente la máquina del tiempo, para retrotraerme y estar nuevamente a su lado, para decirle lo mucho que lo quiero, para fundirme en un abrazo con él y pedirle perdón por no haberlo comprendido, por haberlo juzgado por viejos pecados –justamente yo, el menos indicado para condenar a alguien–.
Hay una canción de José Ángel Trelles que me identifica y finaliza así: “Mi abrazo que fue suyo quedó solito/mi viejo es el amigo que hoy necesito”.
Albérico Martín Cáceres
DNI 11.047.612
“Hoy quisiera que alguien invente la máquina del tiempo, para retrotraerme y estar nuevamente a su lado, para decirle lo mucho que lo quiero”.
Albérico Martín Cáceres
DNI 11.047.612
Datos
- “Hoy quisiera que alguien invente la máquina del tiempo, para retrotraerme y estar nuevamente a su lado, para decirle lo mucho que lo quiero”.