ANÁLISIS: «Don Mario», espejo nacional

Por Redacción

Su alias de «Don Mario» habla por sí sólo del poderío que alcanzó en Colombia Rendón Herrera, líder de una segunda generación de narcotraficantes, que en alianza con grupos de extrema derecha, logró sembrar el terror en varias regiones colombianas.

Rendón, de 43 años de edad, integró las desarmadas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), de las que su hermano Freddy Rendón Herrera, alias «El Alemán», fue uno de los principales jefes hasta que se desarmó en el proceso de paz entre 2003 y 2006.

«Don Mario» alcanzó a ser parte del cuestionado acuerdo, pero luego de que en 2007 el presidente colombiano, Álvaro Uribe, ordenó encarcelar a los principales jefes de las AUC, decidió marginarse del proceso y conformar su propio ejército privado, que integraron ex guerrilleros y paramilitares. Su vinculación a los grupos paramilitares y de narcotráfico la inició desde muy joven, en Amalfi, en el departamento de Antioquia, su región de origen y donde conoció a los hermanos Fidel, Vicente y Carlos Castaño, de los cuales sólo Vicente está con vida y es prófugo de la justicia.

El conocimiento que obtuvo de los negocios y rutas que tenían bloques como el ´Elmer Arenas´ de las AUC le permitieron apropiarse del emporio del narcotráfico de los paramilitares.

La región del Urabá, la zona en la que ayer fue capturado, se convirtió en su centro de operaciones, pero las autoridades lo acusan de ordenar múltiples asesinatos en otras regiones del norte y centro del país. En los últimos años logró alianzas con carteles mexicanos y las autoridades estadounidenses lo culpan del envío de más de 100 toneladas de cocaína. También se lo acusa de haber intentado infiltrar su estructura mafiosa en instituciones como la Fiscalía y la Policía.


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