Así es Isidris, el exclusivo restaurante de Pamela David y Daniel Vila en Mendoza que sorprende con su arquitectura entre montañas

Redacción

Por Redacción

Ubicado en el piedemonte mendocino, dentro del exclusivo complejo Puesto del Indio, Isidris combina arquitectura, naturaleza, cocina de autor y una de las mejores vistas de la ciudad. A solo 20 minutos de la capital, se convirtió en una propuesta ideal para quienes buscan una experiencia que va mucho más allá de la gastronomía.

Mendoza hace tiempo dejó de ser solo un destino para los amantes del vino. En los últimos años, la provincia consolidó una escena gastronómica de nivel internacional y sumó propuestas donde el paisaje, la arquitectura y la cocina forman parte de una misma experiencia.

En ese contexto aparece Isidris, el restaurante impulsado por Pamela David y Daniel Vila, ubicado dentro del complejo Puesto del Indio, en pleno piedemonte mendocino. Rodeado de montañas y con una vista privilegiada de la ciudad, el lugar propone una escapada donde el entorno tiene tanto protagonismo como los platos.

Arquitectura que se funde con la montaña


Uno de los mayores atractivos del proyecto es su implantación. En lugar de imponerse sobre el paisaje, el complejo fue diseñado para integrarse a la geografía del piedemonte.

La experiencia comienza incluso antes de sentarse a la mesa. El recorrido entre cerros, la vegetación autóctona y la sensación de aislamiento hacen que, a pesar de estar a apenas 20 minutos de la capital provincial, el visitante sienta que está inmerso en plena montaña.

La amplia galería, los jardines y los espacios exteriores fueron pensados para disfrutar del atardecer, uno de los momentos más buscados por quienes visitan el lugar.

Los lodges del hotel y el restaurante aprovechan los desniveles naturales del terreno, mientras predominan los materiales nobles, las líneas contemporáneas y los grandes ventanales que enmarcan el paisaje mendocino como si se tratara de una obra de arte.

Un restaurante que mira a la ciudad desde las alturas


Desde su ubicación privilegiada, Isidris ofrece una de las panorámicas más atractivas de Mendoza.

El paisaje cambia con las estaciones y también con la luz del día: al mediodía predominan los tonos ocres del piedemonte, mientras que al caer el sol la vista sobre la ciudad se convierte en uno de los principales espectáculos del restaurante.

Ese diálogo permanente entre naturaleza y arquitectura es parte del concepto del proyecto, que invita a permanecer varias horas disfrutando del entorno.

Cocina con espíritu de bodegón y productos mendocinos


La propuesta gastronómica está liderada por los chefs Andrés Plotno y Martina Yamín, con el asesoramiento de Nacho Molina, uno de los cocineros más reconocidos de Mendoza.

Andrés Plotno y Martina Yazmin, responsables de la cocina de Isidris.

La idea fue reinterpretar el tradicional bodegón argentino desde una mirada contemporánea.

En la carta conviven clásicos como el pastel de papa, las milanesas, las pastas caseras y distintos cortes a la parrilla con preparaciones más actuales, verduras de estación y productos de huerta.

Los cocineros ponen el foco en el uso de ingredientes locales, trabajando junto a productores de la provincia para que la identidad mendocina también esté presente en cada plato.

El resultado es una cocina reconocible, de sabores familiares, pero elaborada con técnicas y presentaciones propias de la gastronomía contemporánea.

Una cava con más de 5.000 etiquetas


Como ocurre con muchos de los grandes restaurantes mendocinos, el vino ocupa un lugar central.

Isidris cuenta con una cava que reúne más de 5.000 etiquetas, pensada para acompañar los distintos platos y ofrecer maridajes que recorren las principales regiones vitivinícolas del país.

La propuesta se completa con una barra especializada en coctelería de autor, cuyos tragos incorporan hierbas y especies autóctonas del piedemonte, como tomillo, rosa mosqueta, berro salvaje y jarilla, buscando trasladar el paisaje también a la copa.

Un destino para disfrutar sin apuro


Más que un restaurante, Isidris propone una experiencia completa.

Muchos visitantes llegan para almorzar o cenar, mientras que otros eligen simplemente compartir una copa de vino durante el atardecer o disfrutar de alguno de los eventos gastronómicos y musicales que el espacio organiza en sus jardines.

La combinación entre arquitectura integrada al entorno, cocina de identidad argentina, vinos mendocinos y una ubicación privilegiada convierte a este rincón del piedemonte en una de las propuestas más interesantes para quienes planean un viaje a Mendoza y buscan descubrir lugares donde el paisaje es parte fundamental de la experiencia.

Fuente: InMendoza y El Descorche diario


Ubicado en el piedemonte mendocino, dentro del exclusivo complejo Puesto del Indio, Isidris combina arquitectura, naturaleza, cocina de autor y una de las mejores vistas de la ciudad. A solo 20 minutos de la capital, se convirtió en una propuesta ideal para quienes buscan una experiencia que va mucho más allá de la gastronomía.

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