“Construcción de la realidad y credibilidad”
Escribo en carácter de indigente, ignorante y ciudadano de casta menor de un pueblo tercermundista del interior. Así me lo han hecho saber, porque lo “discursivo y protocolar” tiene más relevancia y entidad que lo real, en función de intentar durante años que me den una mano para publicar por propios medios este ensayo: “Decodificando a Cortázar, y otras novelas”. De Café Dorrego (trilogía policial, quien mató a H. H.) me dijeron: velo a Lanata en Buenos Aires, que te la prologue, y tenés el éxito asegurado. La credibilidad está sujeta a la importancia de la persona y el espacio que ocupa en el contexto social y en los medios de comunicación. ¿Por qué siempre otro, en tanto periodista, medio gráfico, televisivo, político, académico, abogado, psicólogo, sociólogo, tiene que legitimar de antemano u otorgar entidad o identidad, respecto de la que yo te estoy diciendo y mostrando que escribo? ¡Me están jodiendo! Con que se lea el material me parece más que suficiente, después se verá si tiene valor cultural, de estilo, social, humano, periodístico, de Derechos Humanos, etc. ¿Cómo se pretende ser creíble en el país si no creemos en el otro? Un otro que en este caso soy yo, del interior, que formalmente he presentado mis inquietudes, por caso, de relevancia en Derechos Humanos, recibiendo en respuesta nada, el ignorar completo, indiferencia, mutismo, desentendimiento o, en cambio, respuestas como, por ejemplo: “a vos te interesan tus libros y tu literatura, a ellas (por las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo) sus nietos y desaparecidos, y a ‘nosotros’, ganar estas elecciones” Una psicóloga de agencia de Derechos Humanos local, luego de leer “Decodificando a Cortázar” –la síntesis que básicamente nos lleva a pozo de entierro NN en Buenos Aires–, siendo la mejor e histórica data y ayuda en 30 años sobre el tema de los desaparecidos, preguntó sin conocerme y descaradamente si había tenido tratamiento psicológico, si alguna vez estuve internado en alguna institución de salud mental, etc. En realidad, me inducía a un “te escapaste del Borda, pibe”. Jamás se me ocurrió pensar que, sin pretender comparación alguna, Juan Rulfo, García Márquez, Borges o el mismo Cortázar estuvieran mal de la cabeza, por lo cual escribieran tan bien. Silogismo: un político politiza, un abogado judicializa, una ¿x? “psicóloga” psicotiza, y yo, en cambio, escribí “Decodificando a Cortázar” y seis libros más. Síntesis que entregué en sus manos a Estela de Carlotto, Víctor Hugo Morales, Hugo Yasky (sindicalista de Educación), Lamadrid Mascaró (embajador de Cuba), Ricardo Forster (carta abierta), Buscarita Roa (abuela) en Bariloche el 29 de junio. Y Taty Almeida (madre de Plaza de Mayo), Alejandro Apo y Nora Veiras (periodista tv pública) el 21 de septiembre en Roca. ¡No lo pueden negar! Andá y preguntales. Cristina Fernández de Kirchner, me parece que nos estamos cagando la gorra entre paisanos. Tienen en común la síntesis “Decodificando a Cortázar”, que en el último de los casos te la debían acercar a Casa de Gobierno. Orlando Martínez DNI 16.759.275 – Roca
Orlando Martínez DNI 16.759.275 – Roca