“Cargos diplomáticos”

Por Redacción

En los ambientes escolares circula un axioma según el cual el maestro o profesor que no es bueno frente a sus alumnos será bueno como directivo. Semejante afirmación tal vez sea falsa en el campo educativo, pero resulta que en el campo de la política aquellos que en sus funciones fracasaron gravemente son recompensados con embajadas y otros cargos para los que no tienen la menor preparación ni mérito, dejando en las sombras a los que sí tienen la especialización adecuada. ¿Es razonable que quien hizo mal las cosas no pague personalmente por sus consecuencias, y sea promovido a las altas esferas? En esta Argentina, ¿ser incondicional al gobernante o ser santacruceño, es suficiente mérito para ocupar cualquier cargo, dentro o fuera del país? Parecería que sí. Humberto Guglielmin DNI 10.401.180 Bahía Blanca

Humberto Guglielmin DNI 10.401.180 Bahía Blanca