Condenaron a 10 años de prisión a un hombre por intento de femicidio
El acusado admitió su culpa en un juicio abreviado y aceptó la propuesta del fiscal César Lanfranchi, con aval de su defensor. El tribunal convalidó el acuerdo.
Juan Manuel Ocampo negó durante varias semanas haber sido el autor del intento de femicidio de su expareja. “Nunca estuve ahí”, había afirmado en la audiencia de formulación de cargos que se hizo el 17 de febrero pasado ante el juez de garantías Ricardo Calcagno. Sin embargo, un video que los investigadores hallaron a pocos días del ataque contra la víctima fue la prueba clave que derribó la coartada del imputado.
Ayer, Ocampo aceptó la condena de 10 años de prisión que le propuso el fiscal del caso César Lanfranchi por los delitos de intento de femicidio agravado, lesiones leves doblemente agravadas, incendio, desobediencia, violación de domicilio, evasión, atentado a la autoridad, daño, robo simple y amenazas agravadas.
Ocampo admitió en un juicio abreviado haber sido el autor del intento de femicidio de su expareja, Elisa del Carmen González, y también de los otros delitos que le atribuyó la fiscalía.
Lanfranchi presentó ayer el acuerdo pleno alcanzado con el imputado y su defensor particular, Diego Navarro, ante los jueces del tribunal, Marcos Burgos, Romina Martini y Héctor Leguizamón Pondal, en una audiencia que se desarrolló por videoconferencia. Los jueces revisaron el acuerdo y lo validaron. Por eso, le impusieron los 10 años de prisión a Ocampo, que es la pena mínima que prevé el Código Penal para reprimir el intento de femicidio doblemente agravado.
Lanfranchi recordó los hechos delictivos que Ocampo cometió. Relató el más grave, que ocurrió la madrugada del 15 de febrero pasado, cuando intentó matar a su expareja.
El fiscal contó que Ocampo había irrumpido por la fuerza alrededor de la 1.30, en la casa donde la víctima se encontraba sola. El domicilio estaba ubicado en la calle Vuelta de Obligado 723 de Bariloche.
La mujer se encontraba durmiendo. Ocampo rompió la puerta y entró sin permiso. Después, agredió a la víctima y la amenazó. También, la sujetó del cuello con sus manos y trató de asfixiarla mientras la golpeaba.
González escapó de la casa y en el patio, Ocampo la agredió con una piedra en la cabeza. La víctima quedó tirada en el piso aturdida, cerca del portón de un vecino.
El hombre regresó a la vivienda precaria y la incendió. La víctima aprovechó ese momento para huir y pedir ayuda a unos vecinos.
Ocampo escapó y lo arrestaron horas después. Tras la detención, negó ante el juez haber sido el agresor y aseguró que otra persona había sido el autor del ataque. Pero una cámara de seguridad, ubicada en el lugar donde sucedió el brutal ataque, grabó la escena. La fiscalía encontró esa prueba 5 días después. Y hubo testigos que lo identificaron. Con esa evidencia se derrumbó la versión de Ocampo, que estaba detenido desde febrero pasado.
Seguirá preso porque la condena a 10 años de prisión quedó firme ya que la defensa renunció a los plazos procesales.