Condenas por trata en un cabaret
Explotaban mujeres en Roca. El Tribunal diferenció la libertad “formal” de la “real” de las víctimas.
Doble condena en Roca
ROCA.- Las tres mujeres que fueron rescatadas del cabaret “Cristal” eran rehenes de la necesidad económica y del miedo. Todas habían sido captadas con engaños en Paraguay y terminaron ejerciendo la prostitución en el local de Bolivia y Belgrano hasta que el 4 de junio de 2010, en un allanamiento de Gendarmería, todo salió a la luz. “El hecho de que pudieran gozar de la libertad formal (…) no indica que tuvieran libertad real de decidir sobre su destino, especialmente limitadas por el aspecto económico, el que marcaba su sometimiento”, concluyeron los jueces Armando Mario Márquez, Alejandro Silva y Orlando Coscia, del Tribunal Oral Federal de Roca, que ayer condenaron al dueño del cabaret, Horacio Justino, y a la administradora, Celia Autora Fernández Castillo, como coautores de los delitos de “trata de personas en la modalidad de captación, traslado y acogimiento de personas mayores de 18 años, agravada por haberse cometido por tres personas en forma organizada y por el número de víctimas, en concurso ideal con el delito de explotación económica de la prostitución ajena”. La condena fue de seis años de prisión para Justino, quien según la conclusión de los jueces, era “quien disponía de los medios para llevar adelante el plan criminal: era dueño del lugar de la comisión de los hechos, también de donde se alojaba y se hacía cumplir su triste comercio a las ‘alternadoras’; quien aportaba los medios económicos para trasladar a las víctimas desde el extranjero y quien arbitraba los medios logísticos y económicos para que las víctimas pudieran cumplir reglamentariamente sus órdenes”.
Diez mujeres fueron rescatadas esa noche del cabaret de Justino. Tres de ellas aceptaron protección y regresaron a Paraguay.
En tanto que para Fernández Castillo, apodada Tamara, la condena fue de cuatro años de prisión, una pena superior a la que había solicitado la fiscal federal Mónica Belenguer al acusarla sólo como partícipe secundaria del delito. Con respecto a ella, los jueces concluyeron que la mujer de 32 años comenzó trabajando como prostituta para Justino pero luego se unió a él en una relación sentimental y “pasó a ser la encargada del lugar y quien tenía la tarea de captar y transportar a las mujeres que luego serían explotadas sexualmente”. El defensor oficial Fernando Ovalle había pedido que la absuelvan por mediar una “causal de inimputabilidad”, pero el rechazo fue unánime: ella “podría haber optado por quedarse en su país natal (Paraguay) las veces que viajó sola, con el resguardo de su entorno familiar y lejos de la situación que la atormentaba, pero lejos de ello optó por captar nuevas víctimas y transportarlas hacia Roca con la finalidad de explotarlas”, dice la sentencia. Justino y Fernández Castillo llegaron a juicio en libertad y así permanecerán mientras la sentencia no esté firme. Por eso ayer el fallo se comunicó a Migraciones para controlar cualquier intento de salida del país de los acusados. (Redacción Central)
Datos
- Diez mujeres fueron rescatadas esa noche del cabaret de Justino. Tres de ellas aceptaron protección y regresaron a Paraguay.