Confesó que apuñaló a Espeche y lavó el cuchillo
El anciano la había contratado hacía más de dos años.
Emiliana Cantera
ROCA (AR).- Edmundo Espeche fue asesinado la misma noche del 6 de agosto con un cuchillo que, según declaró la propia Noemí Élida Peralta, luego lavó y guardó en la cocina. Tras el crimen, la mujer de 60 años habría borrado rastros. Primero limpió la habitación, luego el baño y finalmente se deshizo de prendas de vestir y de cama que pudieran guardar alguna evidencia que la incrimine. Previamente había rociado a la víctima con gas pimienta para evitar que el hombre de 87 años pudiera reaccionar. El brutal ataque ocurrió hace un mes en el departamento de calle Villegas 465 de Roca, donde vivía solo el exintendente de Belisle. La información surge tras la declaración espontánea de Peralta ante la Justicia, el jueves al mediodía, cuando confesó el crimen. Tras las declaraciones ante el fiscal Ricardo Romero y el juez Rubén Norry, ahora las investigaciones apuntan a buscar más elementos que puedan involucrar a la mujer, a quien Espeche contrataba asiduamente desde hacía al menos dos años para que le haga compañía y lo ayudara en algunas tareas, confiaron fuentes judiciales. La víctima se habría contactado con Peralta al tomar conocimiento de que la mujer se ofrecía como cuidadora de personas mayores y que también buscaba entablar una relación con hombres mayores de 65 años. El vínculo se mantuvo oculto durante todo este tiempo. Ni siquiera la familia del exdirigente radical la conocía. En su declaración, Peralta habría asegurado que Espeche le pagaba 100 pesos por cada visita a su casa. Y que el anciano ya se le había insinuado en una ocasión. Por ese motivo habría decidido comprar gas pimienta, que fue el primer ataque que recibió Espeche cuando se encontraba en ropa interior en la habitación del departamento. Tras reducirlo, lo habría acuchillado en al menos 15 oportunidades pero fue un puntazo en una arteria coronaria el que finalmente le provocó una hemorragia fulminante. Peralta es de contextura robusta, por lo que para los investigadores es factible que haya podido someter ella sola a su víctima. Tras el ataque la mujer limpió la escena del crimen, lavó el cuchillo, limpió el baño donde se había higienizado y trató de borrar cuanto rastro hubiera dejado en la casa. Luego tomó las llaves, levantó la ropa y se fue por la puerta principal, como si nada hubiera sucedido. La mujer había prestado una primera declaración ante la fiscal Ana Benito pero en aquella oportunidad nada dijo sobre el crimen. Para la familia de Espeche el ataque sexual que alega haber sufrido Peralta no guarda relación con los hechos. Primero porque la víctima tenía dificultades para movilizarse y sufría mal de Parkinson, lo que lo ponía en inferioridad de condiciones, y luego porque las pericias determinaron que Espeche en ningún momento se resistió. Pero la mujer, en su declaración, habría asegurado que lo hizo para defender “su honor”.