Días raros en el barrio
ROCA.- Los vecinos del residencial sector en el límite entre el centro y el barrio Quintu Panal conocen a Gigli por su afición por las motos. “Andaba en tremendas máquinas”, describió uno de ellos. Desde hace casi dos décadas tenía el mismo domicilio y la relación con sus vecinos no pasaba del saludo formal. Sin embargo esta semana su vida social había cambiado. Una persona que reside a pocos metros de su casa contó que el lunes cerca de las 21 Gigli estuvo varios minutos en la puerta de su casa con la moto en marcha. Pero lo que más le llamó la atención fue la presencia reiterada del Corolla de Martínez en el mismo lugar donde fue encontrado ayer por la policía.
“En más de una oportunidad los vi charlando”, contó este vecino, quien dijo que el diálogo era elocuente y que “no parecía en buenos términos”. En la escena, repetida en los últimos días, también vieron al hijo de Gigli. “No eran comunes este tipo de situaciones, por eso nos llamó la atención”, dijo otro vecino de la cuadra.