Dicen que regresó la tranquilidad a Confluencia
Para la Policía, bajó el delito en el barrio. Mujeres trabajan fuerte en lo social.
Yamil Regules
NEUQUÉN (AN).- Tras largos meses de violencia casi inexplicable, volvió el optimismo al barrio Confluencia de esta capital. Al menos desde la óptica de la policía, quien dice que allí bajaron los hechos delictivos a un 40% después de la reubicación de tres familias conflictivas. El que lo hizo saber ante los medios, en la inauguración de la ampliación de la Escuela 136, fue Martín Barrientos, encargado de la comisaría 19, quien destacó la labor de un grupo de mujeres del barrio. “Son las primeras que levantan la mano cuando hay que trabajar”, elogió. “Para los chicos en Confluencia no hay nada. No tenemos un lugar físico para que puedan hacer actividades que los contengan”, indicó Mabel Campos, cabeza del grupo de Madres Autoconvocadas que trabaja allí hace cuatro años. De todas formas, según Barrientos, los delitos se redujeron. “En este mes en curso hemos bajado el 40% de los delitos, incluso de los graves. Hay hechos contados con los dedos de la mano. Influyó que hemos tenido éxito en algunos allanamientos”, dijo en declaraciones a radio LU5. Además, informó que en septiembre “sólo se registraron 28 denuncias”, cuando en marzo fueron el triple. “Obedece a que se lograron interrelaciones, pudimos gestionar, hablar y fuimos voces de estas familias que querían una oportunidad para empezar de nuevo, una nueva vida en otro barrio”, describió. Confluencia estuvo marcado por la violencia durante buena parte de este 2015. Tanto, que se cuentan cuatro crímenes desde febrero (Segundo Matus, Andrés Rubilar, José Orlando Pereira y Juan “Moco” González). A pesar de eso, las madres no bajan los brazos y buscan con acciones una salida a una problemática compleja. Por eso, para el Día del Niño realizaron actividades recreativas en Chocón y Tronador, y ya preparan el Día de la Madre. “Para estas actividades siempre invitamos y hacemos participar a la policía. Buscamos que los chicos del barrio no vean (a los efectivos) como malas personas. Desde la comisaría 19, la comisión vecinal y la salita siempre recibimos mucha ayuda”, remarcó Mabel. Como quieren “sacar a los jóvenes de la calle”, estas mujeres dan apoyo escolar a unos 20 alumnos, ofrecen la merienda y los sábados por la tarde surge en escena la murga “Trapitos de colores”. “Hay chicos que sólo comen lo que nosotros les ofrecemos. Por eso, los buscamos por las casas y luego los regresamos, sabiendo que a veces el barrio es peligroso”, remarcó Mabel.
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