Con el aval del Banco Mundial y el BID: el Gobierno activa un supercrédito para blindar las reservas
A través del Decreto 478/2026 publicado en el Boletín Oficial, el Presidente autorizó una operación de crédito con jurisdicción en Nueva York para cancelar el vencimiento de julio por US$4.500 millones. Se utilizarán como garantía los avales del Banco Mundial y del BID.
El Gobierno nacional activó una agresiva estrategia financiera y saldrá a buscar hasta US$5.000 millones en préstamos con bancos internacionales. El objetivo urgente del Palacio de Hacienda es blindar las reservas y garantizar el pago del próximo vencimiento de la deuda en moneda extranjera.
La fecha límite está marcada para la segunda semana de julio, cuando la Argentina debe cancelarle a los acreedores privados unos US$4.500 millones, lo que representa la obligación financiera más importante de todo el año.
Si bien el Tesoro Nacional logró acumular cerca de US$3.500 millones en su cuenta gracias a distintas colocaciones locales, todavía necesita un último puente de divisas para cubrir el total. Por eso, aunque la autorización máxima del decreto es por US$5.000 millones, el equipo económico evalúa tomar un tramo menor en una primera instancia y dejar abierta la opción de ampliar el crédito más adelante.
Garantía en Nueva York: los detalles del decreto de Milei para conseguir los dólares
La decisión quedó plasmada en el Decreto 478/2026 publicado este lunes en el Boletín Oficial, con la firma de Milei, con refrendo del Jefe de gabinete Manuel Adorni y el ministro de Economía, Luis Caputo.
El préstamo reconoce como jurisdicción legal Nueva York, con lo cual cualquier potencial litigio judicial se resolverá en los tribunales de esa ciudad.
Desde hace varios meses, el Gobierno nacional trabaja en la suscripción de un préstamo con bancos internacionales para poder cerrar el programa financiero de este año.
La estrategia de Luis Caputo: por qué eligió préstamos privados en lugar de emitir bonos
Milei y el equipo económico eligieron esta alternativa dado que la opción de emitir deuda en el mercado voluntario se demoró por el nivel del riesgo país. Hasta hace dos semanas el índice soberano se movía por encima de los 500 puntos, con lo cual una emisión de deuda obligaría al país a pagar una tasa por encima de 9%. Si bien se produjo una baja a la zona de los 430 puntos, de todas maneras la tasa seguiría entre 8,5 y 9%.

Caputo reiteró en varias oportunidades que no estaba dispuesto a salir al mercado internacional a pagar ese nivel de tasa porque tenía “alternativas más baratas”, situándola en la zona de 6%.
La opción de tomar un crédito con bancos privados se viene barajando desde hace más de un año, pero aunque los banqueros elogian a Milei y al plan económico no están dispuestos a poner dinero sin tener la seguridad de que lo recuperarán. La historia de la Argentina y el riesgo político aún pesan más que la confianza.
Es por ello que Milei y Caputo tuvieron que salir a buscar avales de organismos multilaterales para que les den el crédito. La semana pasada el BID y el Banco Mundial anunciaron la firma de sendos programas de garantías por un total aproximado de US$4.000 millones.
Con estos trámites cerrados, el Gobierno anunció su decisión en el Boletín Oficial. Se estima que la operación se cerrará en los próximos días para que luego se pueda iniciar el proceso de pago a los bonistas privados.
La advertencia del FMI y el riesgo de los «acreedores privilegiados» en caso de default
La decisión es trascendente porque libera buena parte de los dólares que tiene el Tesoro y comienza a despejar la incertidumbre sobre el próximo pago fuerte, que es en enero de 2027 por una suma similar.
La jugada del Gobierno también tiene un doble propósito: si los mercados ven que Argentina tiene solucionado los vencimientos de deuda más abultados es posible que exista una nueva mejora en el valor de los bonos y que el riesgo país baje más aún. En ese caso, para el vencimiento de enero, el Gobierno podría explorar la alternativa de una emisión de deuda en el mercado, aunque por un monto bajo.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) acepta esta alternativa de financiamiento, aunque a regañadientes. El organismo a cargo de Kristalina Georgieva advirtió en su último Staff Report que Argentina debiera intentar salir a los mercados voluntarios para, de esta forma, comenzar a reducir la deuda que tiene con la entidad.
La contra que tiene esta operación es que al tener garantías del BID y del Banco Mundial, en caso de que Argentina entre en default, los bancos que entreguen el préstamo serán “acreedores privilegiados”. En consecuencia, los bonistas privados observan que asumen más riesgos para cobrar, dado que el FMI, más las otras instituciones, estarán por delante en la fila para cobrar en caso de otra caída del país.
La carta local: el Gobierno lanza otra licitación del bono AO28 para sumar divisas
Por otro lado, este lunes el Gobierno llamará a una nueva licitación del AO28, el título que junto al AO27 le sirvió al Gobierno nacional para tomar dólares del mercado local por unos U$S 4.000 millones, y que en buena parte fueron utilizados para cancelar deuda que fue venciendo en moneda extranjera.
El remanente a colocar es de unos US$355 millones sobre el total de US$2.000 autorizados. Cuando termine este proceso y se conozca el monto total del nuevo préstamo que se tomará podrá determinarse si hubo un aumento de la deuda pública o si en realidad se tomó solo para cancelar vencimientos, lo que implica un rollover sin saldo negativo.
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