La reforma del Banco Central apunta a limitar el margen de los futuros gobiernos en política monetaria y fiscal
El Gobierno avanza con una reforma de la Carta Orgánica del Banco Central que busca prohibir la emisión para financiar el déficit fiscal, endurecer las sanciones contra quienes incumplan esa norma y fortalecer la autonomía de la entidad como parte de su estrategia para consolidar el equilibrio de las cuentas públicas.
El presidente, Javier Milei, acelera la redacción del proyecto de ley para reformar la Carta Orgánica del Banco Central, que entre sus puntos centrales impulsa la prohibición de la emisión para la financiación del déficit fiscal y penas de prisión para funcionarios que la habiliten.
Milei insiste en meter presos a quienes que emitan para financiar déficit fiscal
Asimismo, pretende reforzar las condiciones de permanencia en el cargo del presidente de la entidad y del Directorio para trabar cambios a gusto de cada gobierno de turno.
Desde un punto de vista más técnico, el jefe de Estado propondrá límites al reparto de utilidades (forma secundaria de emisión) y resolver el tema de las Letras Intransferibles que le entrega el Tesoro Nacional a cambio de dólares.
Milei ofreció detalles de su iniciativa este viernes, luego de haberla presentado al Gabinete Nacional en la reunión que se realizó ayer, luego del tedeum por el 9 de julio.
En declaraciones periodísticas, Milei aseguró que uno de los principales problemas que hoy tiene el Banco Central es que debe cumplir con cinco objetivos con un solo instrumento, que es la política monetaria.
El presidente aseguró que la forma en que está redactada la Carta Orgánica habilita mecanismos de emisión por diferentes razones, lo cual Milei quiere eliminar.
El jefe de Estado enfatizó que, a partir de los cambios, el único objetivo del Banco Central será preservar el valor de la moneda.
A partir de esta primera modificación, se le prohibirá en forma absoluta la emisión directa o indirecta para financiar desequilibrios del Tesoro y se penará a sus responsables.
“A mí me parece muy importante que, si se viola la independencia del Banco Central, debería ir preso el Directorio del banco que lo avale, el Poder Ejecutivo, que fue responsable, y también diputados y senadores que hacen este tipo de desastres”, aseguró el presidente.
Consultado acerca de si el Congreso Nacional votaría una ley que les impone un castigo, Milei contestó: “Si así lo hacen, que le expliquen a los argentinos que los quieren seguir estafando. Esto es cambiar una ley que trajo 90 años de decadencia a los argentinos”.
El tercer punto central que contiene el proyecto oficial es reforzar la gobernanza de la autoridad monetaria.
El presidente remarcó que la intención es proteger a las autoridades de presiones de «políticos populistas» y asegurar que puedan “desempeñar su cargo con independencia si trabajan correctamente”.
El cuarto punto base del proyecto es la regulación de utilidades y dividendos. La reforma prohíbe la distribución de utilidades ficticias, como por ejemplo aquellas generadas por devaluaciones. También aquellas que pueden producirse por operaciones financieras.
Por tanto, se propone la creación de una reserva técnica y se condiciona el pago de dividendos reales (del Banco Central al Tesoro) a que la inflación local sea inferior a la de referencia (como la de Estados Unidos) o entre en terreno negativo (deflación).
El quinto punto en el que se sustenta la iniciativa es la eliminación del mecanismo de colocación de Letras Intransferibles.
La reforma fue respaldada en las últimas horas por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Al presentar los lineamientos centrales, el primer mandatario fue muy duro con los expresidentes del BCRA, Mercedes Marcó del Pont y Miguel Ángel Pesce.
“La reforma que hicieron Marcó del Pont y el kirchnerismo está mal técnicamente”, porque ahora cualquiera que pasa por el Banco Central y levanta la mano le tiran con un fajo de dinero”.
Milei extendió las críticas a los exfuncionarios e insistió en que “no se le pueden pedir cinco objetivos al BCRA” con un solo instrumento que es la política monetaria: “Eso es una declaración de ignorancia”, lanzó.
- Shutdown
Otro de los términos económicos que Milei está instalando es el “shutdown”, muy utilizado en los Estados Unidos y que propone el “cierre del Estado” cuando se agotan las partidas presupuestarias.
Es una nueva herramienta que el presidente quiere introducir en la administración del Estado argentino para controlar las cuentas públicas. Será una iniciativa complementaria a la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central.
Según la visión del presidente, su función principal es actuar como una condición dentro de la Ley de Administración Financiera para garantizar el déficit cero.
La intención que persigue Milei es evitar que los políticos subestimen los gastos y sobreestimen los ingresos para gastar discrecionalmente.
En consecuencia, bajo esta regla, cada vez que se asigne un gasto, se le debe asignar obligatoriamente una partida presupuestaria específica que lo financie. Si bien esto ya existe en la Ley de Administración Financiera, Milei quiere reforzar el concepto. Cabe apuntar que este fue el argumento por el cual el Gobierno nacional interpuso una serie de reclamos judiciales tras la aprobación de la Ley de Financiamiento Universitario.
Milei aseguró que estar a favor del shutdown es estar del lado de «los honestos» y de los «argentinos de bien».
El presidente calificó a quienes se oponen como “degenerados fiscales” que defienden presupuestos desequilibrados y la “estupidez” de que estas medidas, al ser aplicadas en otros países, no son aplicables a la realidad argentina.
Ante las críticas de que es una medida extranjera, Milei utilizó el ejemplo de Suiza, señalando que adoptar políticas exitosas de otros países es fundamental para la prosperidad y que rechazar algo solo por no ser “argento” es de una “precariedad intelectual grosera”.
Corresponsalía Buenos Aires
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