Los salarios crecieron por encima de la inflación en julio 2026, pero el ingreso real cayó 3,1% en un año
El Indec publicó este martes 22 de septiembre el Índice de Salarios del séptimo mes del año, en donde anotó una suba media del 21,8% en lo que va del año, frente al ritmo de aceleración de precios del 19,3% en mismo periodo. Qué pasó entre los trabajadores registrados y los no registrados. Una reconocida consultora del mercado advirtió que el ingreso con una canasta actualizada " permanece 10,3% por debajo de enero-septiembre 2023".
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) difundió las cifras oficiales sobre la evolución de los ingresos durante el séptimo mes del año. El nivel general del Índice de Salarios registró un incremento del 2,8% en julio 2026, una cifra que logró superar la inflación del 2,1% reportada para ese mismo periodo.
Con este resultado, el promedio total de las remuneraciones acumuló un alza del 21,8% desde diciembre de 2025, un porcentaje que se ubica por encima del 19,3% que marcó el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en el mismo lapso.
A pesar de la victoria aritmética del promedio general, la desagregación de los datos revela un escenario adverso para el núcleo del mercado laboral. El sector privado registrado acumuló apenas un 17% de aumento en lo que va del año, una cifra que certifica una pérdida neta de poder adquisitivo frente al costo de vida.
A su vez, mientras los trabajadores formales quedaron rezagados, los números globales se sostuvieron por un salto en el sector público y un avance explosivo de los empleados informales. Mientras tanto, una reconocida consultora del mercado advirtió que el ingreso con una canasta actualizada » permanece 10,3% por debajo de enero-septiembre 2023″.
Qué pasó con los salarios en el sector registrado en julio 2026
La dinámica salarial de julio presentó fuertes asimetrías entre los distintos sectores de la economía. Los salarios de los trabajadores del sector privado registrado exhibieron un avance mensual del 2,3%, el nivel más bajo entre todas las categorías evaluadas.
Según el Indec, el sector público registró una suba del 3% en el mes, impulsada por un incremento del 3,9% en el subsector público nacional y un 3,2% en el ámbito provincial. De este modo, los empleados estatales acumularon un alza del 21,1% en el año, con lo cual lograron superar la inflación acumulada del 19,3%.
Mientras tanto, el mayor impulso del índice general provino del sector privado no registrado, el cual anotó un salto mensual del 3,9% y un asombroso acumulado anual del 34,4%. No obstante, el propio Indec advirtió en su documento oficial sobre las limitaciones técnicas de esta medición. El informe aclara que el índice de los asalariados informales cuenta con un rezago de cinco meses, ya que surge de los promedios trimestrales móviles elaborados a partir de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH). Como ya alertaron diversas consultoras privadas en meses anteriores, este desfase temporal infla el promedio general con datos viejos e impide reflejar el impacto real de la inflación actual sobre los trabajadores más vulnerables.
A nivel interanual, frente a una inflación del 33,8% entre julio de 2025 y julio de 2026, el promedio general de salarios subió un 36,2%, un margen positivo de 2,4 puntos porcentuales por encima del costo de vida.
El sector privado registrado quedó 4,1 puntos porcentuales por debajo de los precios, con un alza del 29,7% interanual. El sector público total marcó un 31%, una pérdida de 2,8 puntos frente a la inflación. Dentro de esa órbita estatal, el subsector nacional sufrió el peor golpe con una suba del 27,5% y un rojo de 6,3 puntos. Los empleados provinciales, por su parte, obtuvieron un 30,4% y perdieron 3,4 puntos porcentuales en doce meses. Como contrapartida, el sector privado no registrado exhibió un supuesto incremento del 59,9%, cifra que lo ubica 26,1 puntos por encima de la inflación, aunque sufre el mencionado rezago metodológico.
Si se analiza el poder adquisitivo en términos reales con el costo de los alimentos y los servicios esenciales, durante julio, la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que marca la línea de indigencia, aumentó un 2,6% mensual y acumuló un 20,1% en 2026. En paralelo, la Canasta Básica Total (CBT), que define el umbral de pobreza, subió un 2,2% en el mes y alcanzó un 19,6% de incremento acumulado en el año.
El cruce de estos indicadores confirma el deterioro sostenido de los asalariados formales del sector privado. Con un aumento acumulado del 17%, este grupo de trabajadores perdió poder de compra frente a la inflación general del 19,3%, frente al 19,6% de la canasta de pobreza.
A nivel interanual, el panorama resulta idéntico: mientras el sector privado registrado subió un 29,7%, la CBA se disparó un 37,4% y la CBT trepó un 36,1%.
Qué dice el mercado sobre los ingresos
Tras la publicación del Indec, la consultora Equilibra emitió un informe en el que analizan el «Ingreso Real Disponible» que surge de «restarle al ingreso nominal los gastos fijos y deflactarlo por los gastos flexibles a partir de los ponderadores actualizados de la ENGHo 2017/18«.
Allí, informaron que el ingreso de los trabajadores cayó 0,9% con respecto a junio y 5,4% comparado con julio 2025. Con estos niveles, el mismo quedó «16,1% abajo del nivel promedio de enero-septiembre 2023».
Según explicaron, la contracción se dio con mayor magnitud en los salarios privados del SIPA (-1,7% mensual y -4,8% i.a.) y en jubilaciones mínimas con bono (-0,6% mensual y -10,1% i.a.). «El resto de las jubilaciones se mantuvieron prácticamente estables (-0,1% mensual y -4,8% i.a.) y los salarios públicos se recuperaron por 2do mes consecutivo (+1,3% mensual), aunque caen 6,5% i.a.», acotaron.
A su vez, especificaron que el «ingreso real registrado» -deflactado por el IPC con canasta actualizada de la ENGHo 2017/18- cayó 0,6% en julio y 3,1% interanual. «De esta forma, permanece 10,3% por debajo de enero-septiembre 2023«, apuntaron.
La caída del ingreso real fue liderada por el salario privado formal real (-1,2% mensual y -3,2% i.a.). Por su parte, las jubilaciones mínimas con bono también disminuyeron (-0,3% mensual y -5,8% i.a.), mientras que las no mínimas se mantuvieron estables frente a junio (pero cayeron 1,3% i.a.) y el salario público trepó 0,8% mensual (-3,0% i.a.).
Por otra parte, teniendo en cuenta que en agosto se desaceleró la inflación a 1,7%, indicaron que, por el lado de los ingresos, las jubilaciones no mínimas se recuperaron en términos reales, mientras que las mínimas con bono cayeron 0,1%.
«El salario público podría empatar o estar algo encima de la inflación (según paritarias), por lo que en agosto podrían darse las condiciones para una recuperación del ingreso disponible si el salario privado formal (SIPA) deja de caer», concluyeron.
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