El pluriempleo expone doblemente al personal de salud de Neuquén

Trabajan en el sistema público y privado para sostener sus ingresos, y esa circulación multiplica el riesgo de contraer covid-19. Ya se registraron casos. Enfermería, el sector más afectado y feminizado.





El uso de los elementos de protección personal, fundamental en la emergencia sanitaria.  Foto Florencia Salto.

El uso de los elementos de protección personal, fundamental en la emergencia sanitaria. Foto Florencia Salto.

El crecimiento de casos de coronavirus en personal de salud de Neuquén, esencial y escaso en una emergencia sanitaria como la actual, está relacionado con la propia tarea que desarrollan y se ve agravado por el pluriempleo.

Detrás de los aplausos de las 21, hay trabajadores de la salud doblemente expuestos a la pandemia, ya no solo por el contacto con pacientes y las condiciones en la que lo realizan (elementos de protección personal), sino por la ruta que deben transitar entre el sector público y privado para sostener sus ingresos. Esta multiplicación del riesgo ante el covid-19 se da, especialmente en el sector de enfermería, considerablemente feminizado, y en el aglomerado urbano cuyo epicentro es Neuquén capital.

Se trata de profesionales que no cuentan con la figura de dedicación exclusiva que ideó el sistema de salud provincial para potenciar y retener a profesionales y especialistas en los hospitales.

Según un relevamiento que realizó el Sindicato de Enfermería de Neuquén (SEN) el año pasado, un 30% de los trabajadores del sector afirmó tener doble empleo y un 3%, tres o más. “Mucha gente trabaja en una clínica, en un hospital y también hace cuidados domiciliarios. Otros trabajan en un centro de salud y completan con cuidados domiciliarios o docencia”, detalló el secretario general de la organización, Darío Mas.

Dijo que “siempre ocurrió por una cuestión salarial”, pues “hay muchos colegas que son sostén de familia y la realidad es que no llegan a fin de mes”. Aproximadamente un 70% son mujeres y su doble recarga remunerada también encuentra una continuidad en el hogar, con las tareas domésticas y de cuidado (ver aparte).

Un auxiliar de enfermería de un centro de salud cobra un salario de bolsillo promedio de 50.000 pesos, mientras que un licenciado en un hospital puede llegar a una base de 65.000 pesos, sin contar recargos extraordinarios.

La diferencia con el médico es la dedicación exclusiva. El licenciado en enfermería no la está cobrando y por eso puede trabajar en cualquier lugar, no solamente en la parte pública. Siempre pensamos que eso debía incorporarse en el convenio colectivo de trabajo y fue otra oportunidad perdida”, planteó Mas.

El titular del SEN aseguró que era un reclamo desde antes de la pandemia y algo que, una vez desatada, “se sabía que iba a pasar”. “Lamentablemente hay necesidad y la gente va a seguir circulando. Esta situación era evitable si se hubiesen mejorado las condiciones”, sostuvo.

El personal de salud es considerado esencial y escaso. Foto Florencia Salto.

Según coinciden representantes de las clínicas como de los gremios de salud, el pluriempleo se da más en las áreas quirúrgicas. “Es un personal sensible porque requiere destreza y formación específica para atender a pacientes en cuidados intensivos”, indicó Mas.

El director médico de la clínica Cmic, Rodrigo Rabuffetti, añadió que lo más frecuente, en un 90%, es el pluriempleo entre el público y el privado. “Es raro que se trabaje en dos privados a la vez, eso se da un poco más en los médicos”, apuntó.

Ya hay al menos dos personas con diagnóstico positivo de covid-19 con doble función. Una de ellas es una trabajadora de la maternidad San Lucas que también prestaba servicio en el hospital Bouquet Roldán.

“Sabíamos que esto iba a pasar, especialmente en el sector de enfermería. Ellas trabajan muchas horas corridas, capaz un médico puede trabajar algunas horas en un lugar privado y luego ir a un lugar público, pero nunca puede equiparar la cantidad de horas corridas que trabaja una enfermera”, aseguró María Marta Morcillo, directora médica del establecimiento.

La secretaria adjunta del Siprosapune, Noemí Alemany, ratificó que “en el sector público la gran mayoría de los profesionales son de dedicación exclusiva”, una política que desde el sindicato defienden “a rajatabla justamente para disminuir el estrés y el pluriempleo”.

“Durante muchos años peleamos para que el sector de enfermería esté incluido en la dedicación exclusiva, uno de los principales factores de contagio en esta pandemia porque son profesionales que van de un lugar a otro”, señaló. Si bien los licenciados están incluidos dentro del escalafón profesional, para Alemany hay resistencia a incorporarlos en la dedicación exclusiva porque “el gobierno no quiere invertir en esa gran masa de fuerza de trabajo tan importante para que no tenga una doble o triple pertenencia”.

El gremio fue uno de los principales opositores al convenio colectivo de trabajo que aprobó el ministerio de Salud con ATE y UPCN en el 2018. Para los profesionales, uno de los puntos más conflictivos fue la “degradación salarial” de la figura de dedicación exclusiva y la incorporación del “rendimiento óptimo”. Este concepto les permite a los médicos tener la misma carga horaria pero sin retención de título, lo que habilita el pluriempleo.

En números

9.388
agentes tiene el sistema de salud público de la provincia, según el informe sobre la situación de la pandemia en Neuquén presentado por el jefe de Gabinete.
37,25
enfermeros hay cada 10.000 habitantes y 21,73 médicos, de acuerdo al mismo informe.

La feminización del sector y la sobrecarga de tareas de cuidado

El pluriempleo en salud se registra fundamentalmente en el sector de enfermería. Foto Florencia Salto.

La enfermería sigue siendo una de las tareas remuneradas más feminizadas en el mundo. La Organización Mundial de la Salud aseguró en un informe publicado en abril que 9 de cada 10 enfermeras son mujeres.

Es que la sobrecarga que implica mantener dos o más empleos remunerados también tiene correlato en el espacio doméstico. “Las que llevan adelante el pluriempleo son mujeres, muchas jefas de hogar, que tienen que acceder a trabajos de largas horas, que además se ven agravados por la carga horaria que implica la reproducción social al interior de los hogares”, planteó Julieta Katcoff, referente de la secretaría de las mujeres del hospital Castro Rendón.

“Sobre nosotras recae ese trabajo invisible y no remunerado que es el trabajo doméstico. Si uno empieza a sumar, las horas de trabajo que las mujeres trabajadoras de salud venimos llevando adelante en este contexto es altísimo”, agregó.

El Sindicato de Enfermería de Neuquén estimó en un 70% la proporción de mujeres enfermeras en la provincia y coincidió en que, por las características del sector, “nunca dejan de trabajar”.

“Vemos que son la mayoría responsables del hogar o madres solteras”, sostuvo Darío Mas, secretario general. “La colega vuelve de trabajar en dos lugares y sigue haciéndolo en la casa porque no tiene dinero para pagarle a alguien entonces debe llegar a cocinar, limpiar o lavar. Es un rol que en los varones no ha cambiado, aún en la época que estamos viviendo”, manifestó.

En números

4
de cada 10 mujeres ocupadas en Argentina se insertan en trabajos relacionados con tareas de hogar y de cuidados (servicio doméstico, enseñanza y salud).

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