Arenas para Vaca Muerta: qué hay detrás de las propuestas de la hidrovía, el tren y la ruta de la meseta
Tres propuestas con medios de transporte diferentes se difundieron en las últimas semanas para el abastecimiento de un insumo clave para el shale. Un repaso sobre quién impulsa cada proyecto.
En las últimas semanas decenas de titulares en los medios del país dieron cuenta de una especie de batalla mediática entre tres propuestas diferentes para definir cómo se lleva la arena de fractura hasta los pozos de Vaca Muerta. Repasamos qué hay detrás de las iniciativas y por qué se dan estos debates.
La posibilidad de que las arenas de fractura lleguen a Vaca Muerta por agua comenzó a plasmarse este año, luego de que el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, lo planteara públicamente.
La iniciativa busca que las arenas que salen desde Entre Ríos no transiten por las actuales rutas, sino que utilizen la hidrovía del Paraná para llegar hasta la costa rionegrina y desde allí, remonten el río Negro para llegar hasta el río Limay.
Inicialmente Sturzenegger señaló que el recorrido podría llegar hasta Añelo, en cuyo caso el río a navegar debería ser el Neuquén, un río no navegable, en especial si se tiene en cuenta que posee cinco diques en su recorrido entre Neuquén y Añelo.
Desde la Autoridad Interjuridiccional de Cuencas (AIC) se cumplió con realizar un estudio previo para ver si era posible navegar el Negro y Limay hasta Senillosa, relevamiento que indicó que sí es posible pero realizando previamente múltiples dragados y acondicionamientos.
Pero sin dudas las principales dudas están en cómo se empalma la hidrovía del Paraná, con el río Negro, que no tiene una desembocadura hoy navegable y que además está a unos 210 kilómetros del puerto de San Antonio Este. Un detalle para nada menor.
El tren y la ruta por la meseta
La segunda propuesta que volvió a carretear en estos días es la de llegar a Añelo con un tren de cargas. Esta propuesta no es nueva y, con distintas iniciativas, está en tratamiento desde 2018, e incluso llegó a construirse una playa de maniobras en Añelo, sin que haya vías que lleguen hasta allí.
El dilema de esta iniciativa es que para que sea más económica (y por ende rentable) requiere utilizar las vías ya existentes del Alto Valle a Bahía Blanca, que corresponden a Ferrosur Roca. Pero más de una decena de municipios de Río Negro ya anticiparon su rechazo al paso constante de trenes areneros por sus jurisdicciones.
Mientras los intendentes cuestionan que el paso constante de trenes generará una especie de «partir en dos» a las localidades, se planteó que el tren circunvale al Alto Valle, algo que en resumidas cuentas lleva el costo de la obra a casi el doble.
Los gobiernos de Río Negro y Neuquén también salieron en estos días a difundir la propuesta conjunta que impulsan, la de una ruta de circunvalación que pase por la zona de meseta de Río Negro e ingrese directo hacia el corredor de las rutas de Añelo, siendo ésta una ruta exclusiva para la industria petrolera, tal como se dan en Permian, en Estados Unidos.
La iniciativa transita por el mismo camino (de las cementeras) que se viene analizando desde hace más de seis años, y es que el gran tema de fondo aquí no es la traza en sí, sino cómo se financia la obra.
Arenas: una puja entre gremios
Como podrá observarse, las propuestas contemplan tres vías distintas, lo cual implica algo para nada menor: tres gremios del transporte distintos.
Hoy el negocio de las arenas de Vaca Muerta está exclusivamente en manos de uno de los sindicatos más fuertes del país, como es el de Camioneros.
Y en un negocio que mueve nada menos que 450 camiones por cada pozo que se hace, no parece un punto menor, porque después de todo en el negocio de la arena, la logística de traslado es la que termina definiendo la mayor parte del precio final de un insumo que no puede ser reemplazado.
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