El sistema eléctrico busca algo más que energía: flexibilidad, reserva y potencia
Un informe de Aleph Energy sostiene que la reforma del mercado eléctrico avanza hacia una etapa en la que la confiabilidad, el almacenamiento, la capacidad de respaldo y la infraestructura pasan a ocupar un lugar central. La fuerte respuesta a la licitación AlmaSADI y el crecimiento de las energías renovables reflejan ese cambio de paradigma.
El sistema eléctrico argentino atraviesa una etapa de transición en la que las discusiones sobre tarifas y precios de la energía comienzan a compartir protagonismo con otro conjunto de variables: la potencia disponible, la capacidad de respaldo, el almacenamiento, el combustible firme y la infraestructura necesaria para garantizar la seguridad de abastecimiento.
Así lo plantea Aleph Energy en su último informe mensual, donde sostiene que el reordenamiento del sector dejó atrás una etapa centrada en el diagnóstico para avanzar hacia un escenario en el que la confiabilidad empieza a convertirse en un producto con valor económico propio.
Según la consultora, una de las señales más contundentes de este cambio fue la licitación AlmaSADI. La convocatoria recibió 235 ofertas por más de 8.300 MW frente a una demanda inicial de 700 MW, un resultado que, según el análisis, evidencia el interés del mercado por invertir cuando existen contratos claros, remuneración explícita por disponibilidad y condiciones previsibles para el desarrollo de proyectos.
Para Aleph Energy, el dato refleja además una transformación más profunda: el sistema ya no demanda únicamente energía, sino también flexibilidad operativa, respuesta rápida, reserva y capacidad disponible en los momentos críticos. En otras palabras, la discusión comienza a desplazarse desde la energía generada hacia la capacidad efectiva para sostener el suministro cuando el sistema la necesita.
En ese contexto, el informe identifica al Servicio de Reserva de Confiabilidad Adicional (SerCA) como una posible herramienta para incorporar potencia de respaldo mediante baterías y generación térmica. La consultora sostiene que, en un sistema con márgenes ajustados, mayor participación renovable y crecientes restricciones de infraestructura, la confiabilidad debe transformarse en un servicio claramente remunerado.
Otro de los ejes analizados es el abastecimiento de combustible para la generación eléctrica. El informe destaca que la comercialización de parte del gas natural licuado (GNL) entre distribuidoras, grandes usuarios, generadores, comercializadores y CAMMESA refleja una tendencia hacia una mayor participación de los agentes privados en la gestión del abastecimiento energético. A la vez, advierte que el mercado todavía requiere mecanismos de respaldo que permitan reducir riesgos de faltantes o incumplimientos durante períodos de alta demanda.
La cuestión institucional también aparece entre las preocupaciones señaladas por la consultora. En particular, menciona la renuncia de Walter Lamboglia al frente del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENRGE) y remarca la importancia de contar con organismos capaces de brindar previsibilidad regulatoria y confianza a los inversores en una etapa de cambios para el sector.
Mientras se desarrolla ese proceso, los principales indicadores del mercado muestran un crecimiento de la actividad eléctrica. Durante abril de 2026 la demanda alcanzó los 10.578 GWh, lo que representó una suba interanual del 7,7%, mientras que la generación total llegó a 10.854 GWh, con un incremento del 5% respecto del mismo mes del año anterior.
La generación térmica continuó siendo la principal fuente de abastecimiento con 6.136 GWh, equivalentes al 56,5% de la energía producida durante el mes. La generación hidráulica aportó 2.122 GWh, mientras que la nuclear cayó a 432 GWh debido a la parada por mantenimiento de Atucha II y a la continuidad de las tareas de extensión de vida de Atucha I.
Las energías renovables, por su parte, mantuvieron su tendencia de crecimiento. En abril generaron 2.165 GWh, un 6% más que un año antes, y alcanzaron una participación del 20% sobre la generación total del país.
La energía eólica volvió a liderar el segmento con 1.479 GWh, mientras que la solar alcanzó los 426 GWh y registró un crecimiento interanual del 21%, consolidándose como la tecnología de mayor expansión relativa dentro de la matriz eléctrica.
El informe también destaca que la participación renovable continúa aumentando en términos estructurales. Mientras en 2023 representaba el 14,4% de la generación anual, en 2024 alcanzó el 16,2%, en 2025 llegó al récord de 18,8% y durante 2026 promedia 19,1%.
En materia de infraestructura, el sistema sumó durante abril 66,6 MW de nueva potencia instalada, todos correspondientes a proyectos solares, entre ellos el Parque Solar San Juan Sur de Genneia. De esta manera, la capacidad total instalada alcanzó los 44.549 MW.
Sin embargo, Aleph Energy advierte que el crecimiento de la potencia instalada continúa siendo moderado. Según el informe, en los últimos cinco años la capacidad de generación aumentó apenas 2,8%, lo que equivale a una expansión promedio inferior al 0,5% anual.
Para la consultora, esta situación refuerza la necesidad de nuevas inversiones en capacidad firme e infraestructura para acompañar el crecimiento de la demanda y garantizar la seguridad de abastecimiento en el mediano plazo.
El informe sostiene que la dirección general del proceso sigue apuntando hacia una mayor participación del mercado, más contratos entre privados y una menor centralidad de CAMMESA. No obstante, advierte que el éxito de esa transición dependerá de la capacidad para desarrollar infraestructura, incorporar respaldo y fortalecer las instituciones encargadas de regular y acompañar la evolución del sistema eléctrico.
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