Naturgy se queda con un cargamento de GNL para Escobar

ENARSA volvió a intervenir en la compra de gas licuado para reforzar reservas antes del invierno, mientras el traspaso del negocio al sector privado quedó diferido hasta 2027. 

Por Redacción

La terminal regasificadora de Escobar seguirá bajo coordinación estatal en la importación de GNL durante al menos una temporada más. 

La empresa Empresa Argentina de Soluciones Energéticas (ENARSA) adjudicó a Naturgy un nuevo cargamento de Gas Natural Licuado (GNL) destinado a reforzar las reservas del buque regasificador de Escobar, una infraestructura estratégica para garantizar el abastecimiento energético durante los meses de mayor consumo. 

La operación se definió tras una licitación internacional realizada el 15 de abril, en la que participaron seis compañías de un total de 39 firmas previamente habilitadas para competir. Según informó Shale24, la propuesta de Naturgy fue seleccionada por reunir las mejores condiciones técnicas y económicas para el sistema. 

El barco con el combustible tiene previsto arribar al país durante la segunda semana de mayo y permitirá recomponer inventarios en un momento clave, previo al aumento estacional de la demanda de gas en hogares, industrias y generación eléctrica. 

La terminal de Escobar cumple una función central dentro del esquema energético argentino, ya que allí el GNL importado se transforma nuevamente en estado gaseoso para ser inyectado a la red nacional. En cada invierno, esa instalación se convierte en un respaldo para cubrir el faltante entre la producción local y el consumo interno. 

Pese al crecimiento de la producción hidrocarburífera en los últimos años, el país todavía recurre a importaciones puntuales para atravesar los meses más fríos. De acuerdo con estimaciones del sector, la mejora en la extracción local permitió que Argentina alcanzara un superávit energético de 5.730 millones de dólares en 2024 y una proyección aún mayor para 2025

En paralelo, el Gobierno mantiene la intención de avanzar hacia un modelo con mayor participación privada en el mercado del GNL, donde las empresas asuman la compra del combustible, la logística de los buques, la administración de inventarios y los riesgos comerciales del negocio. 

No obstante, la transición prevista inicialmente para este año quedó demorada por razones operativas y económicas. Fuentes del sector señalan que el nuevo esquema recién podría implementarse a partir de 2027, por lo que ENARSA continuará al frente de la planificación y ejecución de las importaciones en el corto plazo. 

De esta manera, la estatal seguirá teniendo un papel determinante en la seguridad energética del país, mientras se redefine el futuro del abastecimiento de gas natural licuado en un mercado que busca avanzar hacia una mayor competencia. 


Comentarios

Exit mobile version