Por dentro del buque Seminole: así se construye el ducto submarino de VMOS en el Golfo San Matías

Con una operación milimétrica a un kilómetro de la costa de Punta Colorada, el buque Seminole funciona como una imponente factoría flotante encargada de soldar y sumergir los ductos del proyecto VMOS. Las imágenes exclusivas de su interior y de la cubierta revelan cómo se ejecuta esta megaobra de ingeniería offshore.

Redacción

Por Redacción

La fiscalización se realizó junto a personal de la Secretaría de Hidrocarburos de la Provincia y forma parte del seguimiento permanente de las obras vinculadas al proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS).Foto gentileza.

La fiscalización se realizó junto a personal de la Secretaría de Hidrocarburos de la Provincia y forma parte del seguimiento permanente de las obras vinculadas al proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS).Foto gentileza.

Mientras Vaca Muerta impulsa la mayor transformación energética del país, el verdadero corazón logístico de la exportación comienza a tomar forma bajo las aguas del Golfo San Matías. A un kilómetro de la costa de Punta Colorada, en el marco del proyecto estratégico Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), la ingeniería naval y petrolera opera a plena marcha a bordo del buque Seminole.

Esta embarcación no es una simple pieza de transporte, sino una verdadera planta industrial flotante diseñada para desafiar las complejidades del medio marino.

La misión que se ejecuta a bordo consiste en ensamblar, soldar y depositar de manera continua la traza submarina que conectará la producción hidrocarburífera continental con la nueva terminal de exportación. Para lograrlo, la logística a bordo requiere de una coordinación quirúrgica donde cada sector del barco cumple un rol vital en la cadena de montaje que se hunde pacientemente hacia el lecho marino.

Las imágenes que trascienden de la operación permiten ver la magnitud de los trabajos que se ejecutan en la cubierta y en las entrañas de la embarcación:

En el interior del buque se despliega una línea de producción altamente tecnificada donde los tubos son acoplados y soldados milimétricamente bajo estrictos estándares internacionales, asegurando la resistencia estructural antes de ser lanzados al agua.

Sobre la cubierta principal se observa el almacenamiento estratégico de los pesados ductos revestidos, listos para ser alimentados de forma continuada hacia el sistema de izaje y tendido que los depositará en el fondo del golfo.

La dinámica del buque exige un despliegue constante de operarios y técnicos especializados que coordinan tanto la maquinaria pesada de soldadura como la seguridad operativa de cada tramo de la tubería.


La ingeniería detrás del tendido submarino


Construir un ducto en el fondo del mar implica enfrentar desafíos físicos y ambientales monumentales. Los tubos de acero que se observan en las imágenes cuentan con revestimientos especiales de concreto y capas anticorrosivas, diseñados para soportar las altas presiones submarinas y garantizar una vida útil de décadas sin afectar el entorno.

A medida que el buque Seminole avanza de forma milimétrica mediante un sistema de posicionamiento dinámico y anclas, la línea de tubos soldados va descendiendo en forma de «S» o «J» (según la técnica de fondeo) hasta reposar de manera estable en el lecho marino del Golfo San Matías.

El proyecto VMOS avanza con esta infraestructura estratégica destinada a reconfigurar por completo la matriz de exportación de crudo de la Argentina, permitiendo despachar los hidrocarburos directamente desde la costa atlántica.

Mientras el buque Seminole continúa con su avance silencioso y constante frente a las costas rionecrinas, el tendido submarino se consolida como el eslabón fundamental que unirá la roca madre de Vaca Muerta con los mercados internacionales.

Para garantizar que este despliegue tecnológico avance en armonía con el entorno, equipos técnicos de la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático y de la Secretaría de Hidrocarburos de Río Negro realizaron una inspección integral a bordo de la embarcación.

Durante el operativo, los inspectores fiscalizaron las áreas operativas clave —incluyendo la sala de máquinas, los sistemas de prevención de derrames bajo normas internacionales y el acopio segregado de residuos—, además de requerir la trazabilidad de los desechos y la revisión de los registros de avistaje de fauna marina, consolidando un modelo donde el desarrollo productivo va de la mano de la presencia y el control estatal.


Mientras Vaca Muerta impulsa la mayor transformación energética del país, el verdadero corazón logístico de la exportación comienza a tomar forma bajo las aguas del Golfo San Matías. A un kilómetro de la costa de Punta Colorada, en el marco del proyecto estratégico Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), la ingeniería naval y petrolera opera a plena marcha a bordo del buque Seminole.

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