Europa no descarta corralito financiero y fronterizo
Crece la presión de mercados sobre España e Italia.
AP
MADRID (AP/AFP).- España e Italia sufrieron ayer la creciente desconfianza de los mercados por las dudas sobre el rescate a los bancos españoles y el miedo a un eventual abandono de Grecia del euro tras las elecciones, posibilidad ante la cual la UE ya no descarta limitar fuertemente el movimiento de capitales y personas dentro del continente.
El costo de la deuda soberana española batió ayer su récord histórico de la era euro por el temor de los inversionistas a que el rescate de 125.000 millones de dólares para la banca ibérica no sea suficiente. El interés de los bonos soberanos a 10 años escaló el martes a 6,67%, cerca de la línea roja de 7% que obligó a Grecia, Irlanda y Portugal a solicitar ayuda económica internacional.
Pero la banca española no es el único frente abierto en la Unión Europea, cuyo proyecto político y económico parece más que nunca en entredicho.
Bruselas admitió ayer que estudia planes de contingencia para una eventual salida de Grecia del euro. Planes que incluirían un “corralito” financiero y límites al movimiento de personas entre fronteras, según dijo el portavoz comunitario Olivier Bailly.
Bailly dijo que las autoridades de Bruselas llevan “varias semanas” analizando las posibles consecuencias legales que tendrían los diversos “escenarios especulativos con una salida del país de la Eurozona”.
Una medida así exigiría que se reanudaran los controles de capital y fronterizos, para evitar que la gente sacara sus euros antes de que fuesen convertidos a dracmas, una moneda mucho más débil. Bailly indicó que esos controles sólo se aplicarían “por motivos muy específicos de orden público y seguridad”.
Las elecciones griegas del domingo son cruciales para el euro. El partido izquierdista Syriza, favorito, confirmó ayer que si gana rechazará los planes de rescate y las políticas de austeridad. (Ver aparte)
Como los males nunca llegan solos, la agencia Fitch rebajó la nota de 18 bancos españoles y advirtió que podrían degradarse aún más, en particular las carteras expuestas al sector inmobiliario .
Es imposible prever lo que va a pasar, dice Edward Hugh, economista. “Esto es como un tren rápido que acelera al llegar a la estación. Hay este cóctel de las elecciones griegas , las declaraciones sobre el control de capitales en Grecia, y tenemos a Italia de vuelta en la línea de mira y la incertidumbre sobre España”, apunta.
Los mercados están cada vez más preocupados ante la posibilidad de los u$s 125.000 millones no sean suficientes para España, en recesión y con un desempleo de casi el 25%. Al mismo tiempo, y como todavía no está claro de dónde procederá el dinero, hay dudas de que los tenedores de bonos queden últimos para el cobro de la deuda. Si el dinero se inyecta a través de Fondo Europeo de Estabilidad Financiera, tendrán la misma prioridad que los restantes tenedores privados de deuda. Pero si el préstamo proviene de un nuevo fondo que empieza a funcionar en julio, el Mecanismo Europeo de Estabilización Financiera, los últimos bonistas tendrán prioridad sobre el resto de acreedores .
La incertidumbre se dejó sentir en toda la Eurozona y especialmente en Italia, que amenaza con convertirse en la próxima ficha del dominó en caer en la crisis de la deuda mientras lucha por incentivar el crecimiento al tiempo que lidia con un pasivo de 1,9 billones de euros . El rendimiento de los bonos italianos, que llegó a subir a 6,14%, terminó la jornada en 6,02%. El jefe del gobierno italiano, Mario Monti, desmintió los rumores sobre un eventual contagio a Italia y pidió a los mercados y a los observadores que “no se dejen gobernar por tópicos o prejuicios”. “Italia, incluso en el futuro, no necesitará ayuda del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera” (FEEF), dijo Monti