Fentanilo contaminado: los chats que complican a las ex titulares de la ANMAT detenidas en la investigación
Los audios fueron aportados en la causa, en ellos se descubrió mensajes que muestran la relación entre las funcionarias y los dueños del laboratorio que produjo la droga por el cual murieron 90 personas.
El caso de fentanilo contaminado sumó un nuevo capítulo que complica la situación de las exfuncionarias de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología (Anmat) Nélida Agustina Bisio y Gabriela Mantecón Fumadó, ambas detenidas tras ser acusadas de haber sido parte de la adulteración de la droga que provocó la muerte de 90 personas.
Los chats que complican a las ex titulares de la ANMAT
Las extitulares declararon el miércoles durante horas ante el juez Ernesto Kreplak y la fiscal Laura Roteta. En este contexto, Mantecón Fumandó contestó unas decenas de preguntas y afirmó que el ministro de Salud, Mario Lugones, era informado de las decisiones que se tomaban sobre el laboratorio Ramallo y HLB (productora y comercializadora del fentanilo contaminado) porque todo lo importante se lo reportaban a él. También indicó que el ministro había promovido el cierre del laboratorio.
Este jueves se revelaron unos chat que fueron aportados en la causa, los mismos fueron compartidos por La Nación y constatan lo declarado por las exfuncionarias. En uno de los chats con fecha del 26 de marzo de 2025, Bisio le dice a Matecón: «Solo en dos palabras decime si esto da para cierre porque Mario pregunta«.

Las conversaciones, obtenidas de los teléfonos secuestrados, instaron a los fiscales a avanzar contra Bisio y Mantecón Fumandó con una sospecha clara: que ellas les dieron «cobertura estatal» a los laboratorios que no cumplían con los estándares mínimos para funcionar pese a que sabían que estaban en riesgo las vidas de los pacientes.
Previo a que el fentanilo adulterado saliera del laboratorio Ramallo, las funcionaras habían recibido un informe de dos inspectoras de ANMAT que advertían irregularidades y recomendaban prohibir la producción. Pasó más de un mes hasta que la extitulares hicieron algo al respecto, pero ya era tarde.
Según los chats descubiertos, las autoridades de la Anmat informaron que tenían un informe que recomendaba prohibir la producción, pero que no iban a hacerlo. «Re bien predispuestas ambas, las dos«, dice un mensaje de “Victoria” (García), celebrando la actitud de las funcionarias a cargo de controlarlos.
El 10 de febrero, Bisio y Mantencón Fumadó firmaron la «carta de advertencia» que prohibió toda producción de Ramallo y la publicaron el 24 de febrero. Ese mismo día se ordenó el retiro del mercado de las drogas y recién entonces se enteraron los hospitales. La medida llegó tarde porque la primera venta de fentanilo contaminado se había realizado el 30 de enero y la primera colocación que provocó la muerte, el 8 de febrero.
Mantecón Fumadó declaró que cuando recibió el resultado de la inspección, ella le avisó a Bisio que, a su vez, también elevó el informe, y su jefa tras -supuestamente- consultarle al ministro, le respondió que avanzaran con cautela.
Para la fiscalía, las demoras de las autoridades continuaron incluso después de haber frenado la producción de Ramallo porque no frenaron la comercialización y circulación de las drogas.
En un chat en poder de la Justicia, una técnica del organismo le pregunta a su jefa, Mantecón Fumadó, qué debían responder. Ella le dice que había que ver si estaban identificados los lotes que no se podían comercializar y la técnica le contestó que eran “todos” los elaborados en el laboratorio Ramallo, a lo que respondió: “Es un montón de guita que está en la calle”.
La Fiscalía tomó este chat como algo «evidente» en que «la preocupación de Mantecón Fumado en este caso no fue proteger la salud de la sociedad, sino evitar posibles pérdidas económicas que pudieran sufrir las empresas de los hermanos García”. Sobre todo, porque la técnica le advirtió luego: “Es peligroso. Una persona que reporte evento adverso o se muera es nuestra responsabilidad. No podemos demorar la respuesta”. Y su jefa solo le dijo: “Sí, lo sé”.
El 2 de mayo todo salió a luz de a poco. De acuerdo al expediente, el Hospital Italiano de La Plata informó a la Anmat que en abril habían tenido un brote de Klebsiella Pneumoniae MLB y Ralstonia Picketti. El 6 de mayo reportó las primeras muertes y todo indicaba que no había existido un contagio intrahospitalario porque los pacientes no habían compartido habitaciones ni médicos.
El 11 de mayo, la Anmat prohibió el uso de las drogas de ese lote de fentanilo y ordenó finalmente su recupero. El 12 de mayo, realizó la denuncia penal que dio origen a esta causa. Para entonces, los muertos por el fentanilo contaminado eran ya 63, cifra que después se elevó a 90.
Con información de La Nación
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