La Justicia tomó intervención ante las falencias edilicias de una escuela en Bariloche

Padres y docentes presentaron un amparo. Un juez laboral ordenó medidas para chequear el funcionamiento de los servicios y comprobar si las paredes tienen asbesto, como afirman los denunciantes.

Por Daniel Marzal

A partir de un amparo presentado por padres y docentes de la Escuela primaria 71, con acompañamiento de la Unter, el juez laboral de Bariloche Juan Frattini resolvió realizar una inspección ocular y solicitar una pericia de seguridad e higiene.

El relevamiento tendrá la finalidad de evaluar el estado de lservicio de agua, de gas y las instalaciones eléctricas -que los amparistas denunciaron como defectuosos– y determinar también si los paneles de la construcción contienen asbesto, un material considerado cancerígeno que está prohibido desde 2003.

El juez señaló que para adoptar cualquier medida necesita certezas sobre la presencia de ese producto en las paredes y que los informes hasta ahora no son rigurosos.

El amparo fue impulsado por padres y docentes a fines de febrero, luego de no encontrar eco a sus reclamos repetidos ante las autoridades de Educación.

En una audiencia realizada este martes, el juez escuchó a todas las partes, incluido el abogado del Consejo de Educación Héctor Kucich y la abogada de la fiscalía de Estado provincial Laura Lorenzo, que participaron de modo remoto. También presenciaron por esa vía, aunque sin tomar la palabra las funcionarias de Educación Carolina Lupia y Maricel Segura. Por la Unter estuvo la delegada de Salud para la Zona Andina, Florencia Anfuso,

El juez del amparo no lo dijo en forma directa, pero sobrevoló en la audiencia el malestar por la inacción de la provincia para atender una demanda que lleva ya varios años y la falta de definiciones sobre un proyecto de nuevo edificio para la escuela, que funciona desde hace más de 30 años en aulas y recintos de paneles provisorios, donados en su momento por la constructora de Alicurá.

La comunidad educativa realizó varias movilizaciones con la denuncia por asbesto como reclamo principal, incluido un abrazo al edificio en noviembre pasado, que tuvo amplia repercusión.

Desde la Defensoría de Menores del Poder Judicial dejaron sentada su preocupación por “la no existencia de un informe de riesgo agregado a la causa”, que sería responsabilidad del gobierno provincial.

Larga lista de problemas edilicios

En representación de los padres habló Julio González, quien describió el déficit de infraestructura de la escuela, incluidos los cables sueltos en la sala de maestros y la existencia de una tapa de inspección rota en el patio que está señalizada con cinta de precaución para que los chicos no se tropiecen.

También habló de techos con goteras, de “pérdidas de gas” y de “algunas aulas que no tienen ventilación de monóxido de carbono”.

El abogado de Educación dijo sobre el asbesto que según el arquitecto que relevó para el ministerio, si ese material existiera, para que constituya un riesgo las paredes deberían estar “degradadas”, de lo cual no habría registro.

Pero el juez consideró que nada de lo afirmado es concluyente y verificable. Para saberlo necesita una pericia. De otro modo no podría fallar en el amparo.

Sobre el tanque de agua, que había sido objeto de numerosas protestas, los padres y docentes reconocieron que fue colocado uno nuevo hace pocas semanas, después de la presentación del amparo, Pero uno de ellos sugirió que se habían detectado “larvas”, de modo que no hay seguridad sobre la calidad del agua.

Antes de avanzar con definicion es el juez realizará una inspección ocular, que anunciará con antelación para contar con presencia de todas las partes. Y también pedirá una pericia sobre el edificio. Propuso que la paguen los propios amparistas, porque se mostraron dispuestos, pero el defensor Gustavo Suárez se opuso y señaló que es “una obligación del Estado”.

La Escuela 71 está ubicada en el barrio Ñireco y su jurisdicción abarca una amplia zona del este de la ciudad. Cuenta con 13 aulas yla matrícula supera los 500 alumnos, distribuidos en dos turnos.


A partir de un amparo presentado por padres y docentes de la Escuela primaria 71, con acompañamiento de la Unter, el juez laboral de Bariloche Juan Frattini resolvió realizar una inspección ocular y solicitar una pericia de seguridad e higiene.

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