Se fue a festejar el triunfo de Argentina y le revocaron la prisión domiciliaria, en Bariloche
Un sujeto acusado por un hecho de violencia de género cumplía una medida cautelar con pulsera electrónica y restricción de movimientos pero salió de su casa el día del partido Argentina-Inglaterra, y ahora irá preso.
Un joven que enfrenta una causa penal por agredir a su pareja quedó preso por incumplir las restricciones de movimiento que le habían impuesto bajo la modalidad de prisión domiciliaria con pulsera electrónica. Según reconoció su propio abogado defensor, “se emocionó y bueno, salió a festejar” la victoria de la Argentina sobre Inglaterra el último miércoles, luego de la semifinal del mundial de fútbol que tuvo en vilo a todo el país.
Fabián Millaqueo había escuchado el pasado 13 de mayo la formulación de cargos por un episodio de violencia de género y en aquella ocasión le concedieron el beneficio de prisión domiciliaria con monitoreo y la expresa condición de no alejarse de su vivienda, en el barrio El Frutillar. Un problema de salud documentado por la defensa sirvió también para justificar la decisión judicial.
En una audiencia realizada este viernes para revisar esa medida cautelar el fiscal Gerardo Miranda dijo en favor de Millaqueo que la prisión preventiva “venía rindiendo una solución al conflicto y sirvió para neutralizar el peligro de entorpecimiento de la investigación y para proteger a la víctima”, porque no hubo nuevas agresiones ni amenazas.
Pero el miércoles saltaron las alarmas en el sistema de seguimiento satelital. De acuerdo al registro citado por el fiscal, el imputado “salió del radio que tenía autorizado”, se alejó varias cuadras y -según a lo que le dijo luego a la policía- fue a “mirar el partido con unos amigos y conocidos”.
Miranda advirtió que “no podía llevar a cabo ese comportamiento”. Según las constancias del GPS, salió de su casa a las 18, cruzó la avenida Herman ingresó al barrio Malvinas y “regresó a las 21,43”, lo cual da cuenta del “incumplimiento”. Por por eso pidió modificar la medida precautoria e imponerle prisión preventiva por los próximos 15 días, sujeta a revisión luego de ese plazo.
El juez Ricardo Calcagno dio por demostrado que Millaqueo había violado las pautas establecidas hace más de dos meses, cuando se le concedió el beneficio de prisión domiclliaria. “El Estado no puede estar supeditado al ánimo de las personas privadas de libertad para que cumplan medidas que se les conceden” afirmó el magistrado. Y dirigiéndose al propio imputado le dijo que “el cuidado de los testigos no puede depender de que usted tenga ganas o no de festejar, cuando todavía faltan partidos de Argentina”.
Le explicó que sus salidas podrían ser para reunirse con otros para ver un partido “o para ir a la casa de las personas que son testigos de cargo para un hipotético juicio”, lo cual la Justicia debe evitar. Dispuso entonces que cumpla prisión preventiva en la comisaría 42 hasta que el Servicio Penitenciario le asigne alojamiento en otro lugar de detención.
El defensor Marcos Ciciarello no se opuso a la nueva medida, dijo que Millaqueo “está apenado por la transgresión” ocurrida durante el partido Argentina-Inglaterra y que le correspondía “transmitir las disculpas” por el incumplimiento cometido. “No quiero justificar, pero no ocurre muchas veces en la historia un partido así -sostuvo Ciciarello-. Eso lo emocionó y bueno… salió a festejar”.
Dijo que iba a consentir los 15 días de prisión efectiva acordados con el fiscal y en ese plazo espera actualizar los partes de salud del imputado y el informe de la Oficina de Atención a la Víctima para proponer una nueva medida atenuada de prisión domiciliaria hasta que se complete la investigación, que cuenta con plazo hasta el 13 de septiembre.
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