Juzgado admite demanda contra Bridas
El inversor de YPF pactó con el gobierno argentino explotar los yacimientos de Vaca Muerta.
JUSTICIA
El juzgado de lo Mercantil número 1 de Madrid admitió a trámite una demanda de Repsol contra la empresa Bridas por firmar acuerdos con la también argentina YPF, exfilial de la petrolera española, expropiada en abril de 2012 por el gobierno de Cristina Fernández. De esta forma, Repsol cumple con la notificación que remitió a comienzos de año a Bridas, en la que le comunicaba su intención de iniciar acciones legales en su contra por el memorando de entendimiento suscrito con YPF para la explotación de los recursos no convencionales argentinos de Vaca Muerta. La compañía presidida por Antoni Brufau considera competencia desleal, indicaron a Europa Press en fuentes jurídicas.
Las acciones legales de Repsol se dirigen contra la sociedad firmante del acuerdo, Bridas Internacional, que tiene sede en el paraíso fiscal de la excolonia británica de Islas Vírgenes. Esta sociedad es filial de la empresa argentina Bridas, controlada por la familia Bulgheroni. Los hermanos Carlos y Alejandro Bulgheroni son los hombres más ricos de Argentina según la última lista de la revista Forbes, con un patrimonio de 5.500 millones de dólares (4.220 millones de euros)
Con su acuerdo sobre Vaca Muerta, Bridas se sumó a otras compañías como la estadounidense Chevron, a la que Repsol también ha denunciado. Los planes iniciales de la sociedad participada por los Bulgheroni prevén inversiones de 1.500 millones de dólares (1.145 millones de euros) en un plan piloto para la perforación de 130 pozos.
Con esta demanda, Repsol aumenta la presión sobre el Gobierno Kirchner y sus aliados empresariales por la expropiación del 51% de YPF, una decisión por la que reclama 10.500 millones de dólares (más de 8.000 millones de euros) de indemnización.
La denuncia contra la empresa de los Bulgheroni se suma a la presentada en el mismo juzgado, el Mercantil número 1 de Madrid, contra la propia YPF por haber ofrecido a terceros la explotación de lo que Repsol considera activos estratégicos que le fueron arrebatados de forma ilegítima por el Gobierno de Cristina Kirchner.
YPF ha llegado a acuerdos con la estadounidense Chevron y con Bridas para explotar el yacimiento de Vaca Muerta, en el que se presume la existencia de las mayores reservas conocidas de gas no convencional (gas de esquisto). Para comprender la importancia del hallazgo, basta señalar que el gas no convencional (shale gas en inglés) ha revolucionado el mercado energético en EE UU, hasta el punto dejar de ser el primer importador mundial de gas para convertirse en exportador.
Un buen negocio
En el caso de Vaca Muerta, Repsol defiende lo que se presume un buen negocio. Vaca Muerta es el nombre de una formación rocosa de 30.000 kilómetros cuadrados, el equivalente a la superficie de Galicia, en las provincias argentinas de Neuquén y Mendoza. Según comunicó Repsol a los reguladores bursátiles en Argentina y en España en 2011, en los 428 kilómetros cuadrados explorados en la zona de Vaca Muerta denominada Loma La Lata, en los que ha instalado 15 pozos, existen unos recursos de petróleo y gas recuperables equivalentes a 927 millones de barriles de petróleo, prácticamente el doble de las reservas de la filial argentina en aquel momento.
Con la nueva demanda presentada en Madrid, Repsol cumple con el anuncio que hizo tras la expropiación de la filial YPF de que tomaría acciones legales contra cualquier compañía que intentara aprovechar la decisión del Gobierno argentino para invertir en YPF.
La petrolera argentina y Chveron han firmado un memorándum de entendimiento para explorar oportunidades de desarrollo de hidrocarburos no convencionales en Vaca Muerta. Con Bridas, YPF ha alcanzado un acuerdo para invertir inicialmente 1.500 millones de dólares en el yacimiento.
El objetivo final es muy ambicioso: perforar 132 pozos pilotos en el transcurso de 2013 y hasta 2.000 en el período 2014/2017. El plan requeriría invertir 12.000 millones de dólares. Un detalle que no pasa desapercibido en toda la batalla es que los Bulgheroni son aliados de la petrolera china China National Offshore Oil Corporation (CNOOC), muy activa en la región.
Fuente: Europa Press, Infolibre y El País