La calidad de las sidras, ahora sin objeciones
Lo consumidores pueden comprar tranquilos las sidras que se producen en el país. Un control de la Secretaría de Comercio sobre distintas marcas arrojó como resultado que el producto es genuino y que para su elaboración se utilizó el porcentaje de manzanas exigido por las normas. Este resultado permitirá como primer paso una competencia más justa entre marcas.
CHOELE CHOEL .- La Secretaría de Industria, Comercio y Minería continúa desarrollando tareas para establecer la genuinidad de los productos alimenticios. En este marco se efectuó un nuevo operativo a fin de determinar la calidad de la sidra que se expende en los comercios.
En esta oportunidad todos los ensayos realizados a las marcas «Rama Caída», «Distinción», «Aranjuez», «Cortesía», «Río Viejo», «Rama Caída sin alcohol» y «La Farruca», han permitido determinar que cumplen con las normas establecidas en el Código Alimentario Argentino -CAA-, con lo cual se comprobó que son productos genuinos. La genuinidad de esta bebida radica en que debe provenir exclusivamente de manzanas y de peras, con un contenido máximo de un 10 por ciento de esta última fruta.
Los operativos para determinar la calidad de las sidras en el país, comenzaron en octubre de 1997, y según la fuente, se han venido repitiendo cada tres meses Estas actuaciones se habían originado al haber tomado conocimiento de la existencia de presuntas irregularidades en ese mercado.
Los análisis posteriores permitieron comprobar que existían estas adulteraciones por parte de algunas empresas elaboradoras de sidra.
E incluso se llegó a manifestar que, las fraccionadoras ubicadas en el conurbano bonaerense, utilizaban para darle graduación alcohólica, vino de corte proveniente de la provincia de San Juan.
«La significativa mejora experimentada en estos productos, con respecto a los operativos anteriores, demostró que la campaña realizada ha logrado corregir las deficiencias existentes en el mercado» manifestó una fuente de Comercio Interior.
Un escrito de la Secretaría afirma en este sentido que se tuvieron en cuenta cuatro objetivos para llevar adelante estos controles: «la defensa del consumidor posibilitando que al comprar un producto, reciba efectivamente lo que se le está ofreciendo, en este caso sidra elaborada con manzanas y no con otros elementos no autorizados. Evitar la competencia desleal, ya que los elaboradores de sidra genuina se ven obligados a competir con productos que no cumplen con las normas establecidas por el CAA, logrando así un producto más barato pero no genuino».
«La defensa del productor de manzanas, que puede disponer así de un mercado más amplio para colocar sus productos. Y favorecer la colocación de los productos en el mercado internacional, al cumplir estrictamente las normas que permitan asegurar la genuinidad de los mismos».
Desde hace más de un año Río Negro, viene planteando una modificación al CAA apuntando a mejorar los controles de las sidras y de los caldos utilizados para elaborar bebidas «fizz». En este sentido desde la provincia se impulsa que las sidras sean envasadas en origen y de esta manera mejorar los estudios de calidad.-
Existen iniciativas para instalar en Roca una fábrica de botellas de vidrio, lo que podría acelerar la gestión para el envasado en origen del producto.