“La escuálida Democracia está renga”
En estos últimos 30 años, los argentinos estamos aprendiendo a vivir en “democracia” a los golpes, a consecuencia de los baches de distinto carácter y magnitud que hay que sortear. Cuesta una enormidad avanzar, porque muchos de los administradores que hemos elegido carecen de las condiciones mínimas necesarias para la función donde están puestos. De hecho, debemos reflexionar, porque a los máximos responsables que dirigen los distintos estamentos del Estado los hemos elegido entre todos. Los baches no son otra cosa que errores causados por la mala elección al votar y la falta de seguimiento del accionar de esos políticos que nos representan. Éstos ejercen como si el cargo fuera para usufructo personal y actúan en consecuencia. Una gran mayoría, por ignorancia, lo asumen como algo normal, mientras que los más ilustrados manejan los hilos con picardía y utilizan a los ayudantes, secuaces, para sus fechorías ante la falta de control de los electores que son los verdaderos dueños del poder. La democracia se devalúa con el pésimo trabajo de los depredadores que se valen de que han sido “elegidos” –y por lo tanto se sienten impunes–, que operan como protegidos por esa circunstancia que “legaliza” su accionar y en múltiples oportunidades resultan ser pecaminosos. Los jóvenes idealistas perciben esas anomalías y reniegan del sistema democrático que, en consecuencia, empobrece al perder la participación de los mismos. La evidencia de lo afirmado se manifiesta en el zigzagueo del rumbo, seguido por las diferentes administraciones del Estado a partir de 1983. Desde entonces, en ese breve lapso de tiempo hemos recorrido caminos sumamente dispares que no tendrían cabida en el accionar de un pueblo serio y maduro. Si queremos avanzar hacia el mundo civilizado va a ser necesario que nos cultivemos como sociedad haciendo hincapié en los derechos y obligaciones. Entre estos es imprescindible acentuar el correspondiente al rubro educación en el que lamentablemente andamos bastante flojos. Sumando temas básicos como los relativos a salud, energía, seguridad, desocupación, etc., comprobamos que nuestra figura esquelética está en riesgo. Los países más desarrollados, con el mejor estándar de vida, cuentan con poblaciones preparadas culturalmente que viven verdaderas democracias. Omar A. González DNI 5.749.340 Neuquén
Omar A. González DNI 5.749.340 Neuquén